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La historia de Vergara tiene dos vetas: la hazaña y sus motivos. Porque detrás de la proeza de cruzar el Estrecho de Florida sobre una tabla subsiste una realidad que lo llevó a arriesgar su vida. La zona que atravesó es un verdadero cementerio de "balseros" cubanos, donde la presencia de tiburones es un obstáculo menor al lado sus potentes vientos y corrientes, y sus enormes olas. ¿Por qué lo hizo? "En Cuba tenía problemas económicos y yo quería un futuro para mi familia que allá no podía darles", le contó a Infobae desde Miami.

Su familia no lo sabía. "Lo planeé a escondidas", recordó. Aunque tenía un antecedente alentador: su padre dejó la isla en 1994, durante la llamada "crisis de los balseros". El miércoles lo volvió a ver luego de 20 años. Vergara tenía apenas 4 cuando su papá abandonó su país. "Cuando me encontré con él me dijo que había cometido una locura. Pero ya está, ahora estoy acá y quiero disfrutar mi vida", contó.

La preparación fue larga. "Hacíamos pruebas de resistencia o nos quedábamos varias horas sin comer ni tomar agua para acostumbrarnos", detalló. Aunque ya practicaba windsurf, Vergara estuvo un año entrenando junto a dos compañeros, Amando, de 28 años, que luego de estar desaparecido logró tocar tierra y se encuentra en un hospital en los Estados Unidos, y Dwarta, de 23, quien fue rescatado por un pescador y ya fue repatriado a Cuba.


"Calculamos el clima y la corriente, y partimos los tres juntos el martes a las 9 de la mañana, desde (la localidad de) Jibacoa. Lo único que tenía era una mochila con un pomo de agua y un GPS. Nada más", relató.

En algún momento las olas se hicieron tan grandes que Vergara perdió de vista a sus compañeros. "Se fue poniendo cada vez más bravo, sobre todo por la corriente y el aire. Unas 4 horas después de salir, a unos 100 kilómetros de Florida el viento se volvió más fuerte. Ahí tuve miedo, porque me di cuenta lo difícil que era", confesó. "Me caí varias veces, pero estaba convencido de llegar", agregó.

Hasta ahora sólo dos cubanos habían cruzado el Estrecho de Florida en una tabla, pero ambos habían sido interceptados en el mar. Vergara fue el primero en completar la dantesca travesía. A las 18 horas y completamente exhausto llegó a la playa de un lujoso hotel en los Cayos de Florida. Dice que lo trataron "como si estuviera en casa".

Su cuenta de Facebook ("Internet era muy caro para usar en Cuba") todavía dice que vive en Santa Fe, una localidad del municipio habanero de Playa. Sin embargo, podrá quedarse en los Estados Unidos, porque tocó tierra por sus propios medios, tal como exige la Ley de Ajuste Cubano y su política conocida como "Pies secos / pies mojados".

Y ya piensa en un futuro junto a su padre y un hermano que nació en suelo estadounidense. "Quisiera seguir surfeando. Pero es un deseo, porque todavía no tengo ofertas", se esperanzó.

¿Le recomendarías a un familiar o amigo que haga lo mismo?

No, porque es bastante difícil.

¿Pero te arrepentís?

De ninguna manera.

En algunos foros pusieron en duda lo que hiciste...

Que me prueben y van a ver que puedo superar mi récord de 9 horas.

Producción: Juan Pablo Parrilla Branda - jparrilla@infobae.com