AFP 162
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La idea de la designación de un matrimonio al frente de un organismo a crear para los laicos fue formulada por el arzobispo de Tegucigalpa (Honduras), cardenal Oscar Rodríguez Maradiaga, coordinador del llamado G-8 del papa Francisco, el consejo de ocho purpurados de los diferentes continentes que lo asesora para la reforma de la Curia y el gobierno de la Iglesia.

Entre las novedades que podría traer el tiempo de reformas abierto esta semana en el Vaticano con varias reuniones al más alto nivel, una podría ser la de que una mujer o un matrimonio dirijan el Consejo Pontificio para la Familia o la Congregación de los Laicos.

También podría haber novedades por el lado financiero, con la creación de una suerte de "ministerio de finanzas" que centralice todos los organismos vaticanos vinculados al área económica.

Estas ideas fueron adelantadas por Rodríguez Maradiaga, en una entrevista con el diario católico francés La Croix. En concreto, su propuesta fue que una pareja, un matrimonio, dirija el futuro Consejo Pontificio para las Familias, un ámbito que, a su vez, formaría parte de una Congregación para los Laicos.

Claro que, como todas las reformas de la Iglesia Católica –una organización dos veces milenaria y de dimensión mundial- no sería un cambio inminente. En palabras del propio Maradiaga, "hace falta tiempo para asimilar otra mentalidad, no es fácil". "Las cosas buenas requieren tiempo, enfatizó. Comprometemos el futuro, por lo tanto no podemos improvisar. Los que improvisan son más pasibles de errores".

El arzobispo hondureño formuló estas propuestas movido por lo que considera una anomalía sorprendente en el gobierno de la Iglesias, y es que el episcopado (obispos), el clero y la vida religiosa (las órdenes) tienen cada uno su congregación –equivalente en cierto modo a un ministerio-, mientras que los laicos, que son la mayoría de los fieles en definitiva y tienen muchas veces un gran protagonismo en la Iglesia, no disponen más que de un simple consejo pontificio, que tiene prerrogativas limitadas, algo así como un ministerio sin cartera.

La idea es por lo tanto corregir esta subrepresentación y, de paso, limitar o curar el "clericalismo" que tanto denuncia el papa Francisco.

"No veo ningún obstáculo para que un Consejo Pontificio de las Familias sea dirigido por una pareja casada. ¿Por qué no? Sería un signo magnífico. Como sería muy lindo que haya una Congregación para los Laicos en la Iglesia", dijo Maradiaga.

En ese sentido, destacó el rol de los laicos como dirigentes en la Iglesia. "En Corea, fueron ellos los que iniciaron la evangelización. Es por eso que el Papa viaja el próximo verano (europeo): para alentar a los laicos", ejemplificó.

En la misma dirección que Maradiaga se había pronunciado también el arzobispo de Boston (EEUU) Sean Patrick O'Malley, -a quien algunos llaman "el Francisco estadounidense"- también miembro del G8: "Es posible que Francisco nombre a una mujer al frente de un importante dicasterio vaticano como la hipotética nueva Congregación para los Laicos".

Bergoglio ha expresado en varias oportunidades su deseo de reforzar el rol de las mujeres en la Curia, un rol que, de todos modos, no estaría reñido con la tradición de la Iglesia católica, es decir que no estaría prevista la ordenación de mujeres como sacerdotes.

Descentralización y consulta

Maradiaga aseguró a La Croix que, además de colocar a laicos, hombres o mujeres, en situación de "co-responsabilidad", el Papa quiere una amplia descentralización en la Iglesia, porque "no quiere que todo remonte a los dicasterios en Roma para ser resuelto y dice que el Espíritu Santo sopla también en las Conferencias episcopales y en las diócesis locales".

En cuanto a la consulta que el Vaticano lanzó el año pasado sobre la familia, el Cardenal señaló que ese método "de escuchar todas las voces, incluso las disonantes, no fue un golpe de efecto; debería ser la metodología ordinaria en la Iglesia".

Y sobre las diferencias de enfoque que esta consulta podría revelar, Maradiaga dijo que "las experiencias son muy diferentes pero la Iglesia es una madre que sigue a todos sus hijos, no sólo a los buenos, alienta a cada uno de la mejor manera, respetando la libertad de cada uno; es por eso que hay una Pastoral de la Familia, y no sólo leyes, que sirve para acompañar a cada uno hasta que pueda vivir el ideal".

¿Se cierra el Banco Vaticano?

Maradiaga contó que el Papa pidió a su G8 –que él prefiere llamar C8, por la "c" de cardenal- que empezaran por analizar el Sínodo de Obispos al que espera convertir en "una institución permanente de consulta", superando lo que es hoy, que sólo "se reúne sobre un tema particular". Luego, dijo, analizaron el papel del Secretario de Estado, cargo que hoy ocupa monseñor Pietro Parolin, ex nuncio vaticano en Venezuela. "Recordamos que (este cargo) se define en el origen como secretario del Papa, no es como un primer ministro ni un virrey", dijo Maradiaga, insinuando cierta limitación de las atribuciones de un órgano que, según algunos, acumuló demasiadas atribuciones en los últimos años del anterior papado.

En estos días, el Consejo de Cardenales estuvo escuchando a las comisiones de expertos que auditaron el Banco Vaticano y otras instituciones financieras de la Santa Sede. Al respecto, una propuesta bajo estudio es la creación de una Secretaría o ministerio de Finanzas que agrupe en una sola estructura todos los órganos económicos de la Santa Sede.

Consultado sobre si se evaluaba la posibilidad de suprimir el IOR, el Cardenal respondió: "Todo depende de lo que surja de los informes. Pero más vale curar un enfermo que resucitar un muerto. Y cortarse un brazo es, me parece, el tipo de cirugía que evitaremos". En cambio, sobre la creación de una secretaría de finanzas, dijo: "Es una idea muy razonable".

Actualmente las finanzas vaticanas están distribuidas entre diferentes dicasterios (ministerios): además del IOR, está la APSA (Administración del Patrimonio de la Sede apostólica), la Prefectura para los asuntos Económicos y el Gobernorado del Estado vaticano, además del patrimonio que administra la Congregación para la Evangelización de los Pueblos.

La tercera sesión del Consejo creado por Francisco –que empezó el pasado lunes 17 y termina este miércoles, estuvo muy centrada en el análisis de la situación contable y financiera del Vaticano, a partir de los informes presentados tanto por las comisiones internas como por las auditorías externas que el papa Francisco designó y contrató el año pasado.

El jueves y viernes de esta semana se reunirá el conjunto del colegio cardenalicio para hablar del próximo Sínodo sobre la Familia que, entre otros temas, deberá decidir de la situación de los divorciados vueltos a casar, a quienes hasta ahora se les niega la participación en el sacramento de la comunión.

Esto no significa que vaya a haber novedades o anuncios inminentes. Nuevamente, la Iglesia tiene sus tiempos, que no son comparables a los de cualquier otra institución.

Por Claudia Peiró