AFP 163
AFP 163

Los mandatarios se reunieron en Washington. Los esperaban ávidos los periodistas políticos, pero también los del corazón: el galo llegó a EEUU envuelto en el escándalo del affaire con una actriz y Obama vive días convulsionados por los rumores -ya desmentidos- de un romance con la popular Beyoncé.

Tras la entrevista a puertas cerradas, ambos ofrecieron una conferencia de prensa. La crisis en Siria y el acuerdo para frenar el plan nuclear de Irán monopolizaron el intercambio con los reporteros.

"Sabemos que hay extremistas que quieren cubrir el vacío de poder, por lo que tenemos que encontrar una solución para Siria", afirmó Barack Obama en referencia a la proliferación de células de Al Qaeda en la zona. No sólo en Siria, sino también en Irak. El mandatario repitió varias veces la necesidad de mantener la seguridad global y aseguró que "se reserva el derecho de ejercer la fuerza, pero hay que usarla sabiamente".

"Hay extremistas que quieren cubrir el vacío de poder"

El estadounidense analizó las conversaciones entre opositores y el régimen de Al Assad en la Conferencia de Ginebra II. Admitió que, por ahora, se está "muy lejos" de una resolución del conflicto, pero rescató el hecho de que los rebeldes y el Gobierno pudieron sentarse a negociar directamente.

Sin embargo, enfatizó que el diálogo entre estos dos actores de la guerra en Siria no es lo único que se debe tener en cuenta. Obama apuntó contra Moscú, uno de los promotores de estas conversaciones. Según el mandatario estadounidense, "Rusia no puede seguir diciendo que está preocupada por el pueblo sirio si continúa bloqueando las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que buscan resolver el acceso de la ayuda humanitaria".

"Nosotros seguimos apoyando a la oposición moderada. Seguimos dando enormes ayudas humanitarias. Tenemos problemas para que los que las necesitan accedan a esas ayudas", insistió.

El acuerdo con Irán

"No se terminó el problema iraní porque hayamos firmado un acuerdo preliminar", afirmó Obama luego de la tercera pregunta consecutiva sobre los riesgos de negociar con Teherán.

"Es muy alto lo que le exigimos a Irán. La preocupación no debe ser si hacemos concesiones, sino si Teherán puede reconocer la oportunidad que tiene y probarle al mundo -con científicos- que su programa nuclear tiene fines pacíficos. Si cumple con esas garantías técnicas, entonces habrá acuerdo. Estamos aquí porque Irán no pudo darle esas garantías a nadie en la comunidad internacional", justificó el presidente.

Además, remarcó la firmeza con la que Occidente lleva adelante estas negociaciones con Teherán. Hizo especial hincapié en la lista negra publicada por el Tesoro estadounidense que deja en evidencia a las empresas del mundo que aún colaboran con el régimen persa y no respetan las sanciones. "No habrá alivio para los iraníes", disparó.