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La batalla entre los grandes acopiadores de granos y el Gobierno parece no tener fin. Pese a la devaluación acelerada del peso en torno al 20 por ciento -que beneficia directamente a los sectores ligados a la exportación, entre ellas los productores de soja y oleaginosas-, el Ejecutivo continúa esperando la liquidación de la cosecha y el ingreso de divisas por esta vía.


Para el ministro de Agricultura, Carlos Casamiquela, se trata de una maniobra. "Hace tres meses, los exportadores, a través de la Mesa de Enlace, reclamaban una devaluación. Y ahora con el nuevo tipo de cambio siguen presionando", sostuvo.


Lo que está en juego no es menor. Según el ministro, en enero de 2013 se había liquidado el 97 por ciento de la cosecha de soja, mientras que hoy ese guarismo llega a 83 por ciento. "Hay 8 millones de toneladas de granos, mayormente soja, sin liquidar". "Esto equivale a 3500 millones de dólares que podrían ingresar al país", precisó.


En este sentido, desligó a los pequeños y medianos productores del acopio de granos ya que "no tienen capacidad de mantener en silos y silobolsas su producción". "Generalmente venden cuando van sacando cosecha. Quien tiene stock de soja cuenta con una espalda financiera importante", afirmó en alusión a las grandes cerealeras.


"Uno presupone que la decisión de no vender soja se había tomado con un dólar en torno de los cinco pesos. Hoy la situación es totalmente diferente. Después de esta devaluación, vemos una estabilidad manifiesta del tipo de cambio, lo que presupone que deberían vender", reflexionó Casamiquela en diálogo con Página 12.


El que controla la comercialización y la venta de un producto, controla el mercado. Es el esquema de poder económico que se da en el caso de la soja: un poco más de la mitad de la totalidad de la cosecha es exportada por Cargill, Noble Grain, ADM, Nidera y Bunge. Las diez primeras grandes cerealeras explican el 96% de las ventas al exterior.


Infructuosamente, el Gobierno intentó estos meses otorgarles garantías a los exportadores. Rubricó un acuerdo con la cámara que los representa para que liquiden la cosecha, y les otorgó una letra del Banco Central para que no se vean perjudicados por la depreciación diaria del peso. Sin embargo, ninguna de las dos iniciativas han dado los resultados que se esperaban.


El presidente de la Sociedad Rural, Luis Miguel Etchevere, intentó buscarle un justificativo a la retención de los granos al afirmar que, en este contexto, era más conveniente "especular con la inflación que invertir". El ex titular del INTA no dejó pasar dicha declaración y cruzó al dirigente ruralista. "La especulación nunca estará ligada a los hombres solidarios con los intereses del pueblo", sostuvo en diálogo con InfobaeTV el ministro Casamiquela.