Télam 162
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Manuel Lanzini festeja el primer gol de River Télam 162
Manuel Lanzini festeja el primer gol de River Télam 162

Con un marco imponente, Boca y River volvieron a verse las caras en este 2014, luego del empate en Mar del Plata. La presión en Córdoba era mayor porque uno de los debía terminar como ganador del partido. El "Millonario" fue más inteligente y atento para apoderarse del segundo Superclásico. Con goles de Manuel Lanzini y Juan Carlos Menseguez ganó 2-0, aunque la ventaja pudo ser mayor.

La expectativa sobre cómo se iba a dar el encuentro entre Boca y River se rompió rápido. El "Millonario" mostró una diferencia significativa en el primer tiempo: la actitud. Más concentrado y con una mayor absorción de la marca, se adueño del partido desde el pítido incial. Arrinconó a su rival en su arco y ante cada intento de reacción entendió la manera justa de pasar el sofocón. El "Xeneize", confundido y sin lograr reaccionar, pagó demasiado caro la pasividad de una defensa que aún se está amalgamando.

Con aproximaciones y manejo del balón en el campo contrario desde el primer segundo, los de Ramón avisaron hasta que a los seis minutos lograron dar la puntada inicial. La última línea se durmió a la salida de un lateral (en una jugada confusa, ya que se realizaron dos acciones similares al mismo tiempo), Teófilo Gutiérrez desbordó con fácilidad y metió un centro rasante al medio. Lanzini apareció solo (Hernán Grana, su marca, le 'miró el número') y sólo tuvo que empujarla para poner adelante a su equipo.

     

El 10 se agrandó y comenzó a manejar los hilos de su equipo. Pudo estirar la ventaja promediando la primera etapa, tras realizar una excelente maniobra personal que, pared de por medio, le permitió sacarse tres marcas de encima y quedar mano a pie con Emanuel Trípodi. La eficacia, esta vez, no estuvo de su lado y no logró señalar la ventaja.

¿Boca? Poco y nada. Perdió la pelota al mismo tiempo que la recuperaba y en ataque dependió mucho del desfachatado Luciano Acosta que, en su soledad, se las ingenió para inquietar mínimanente a Marcelo Barovero y sus defensores.

Nuevamente aprovechando la pasividad de los defensores del equipo de Carlos Bianchi, Lanzini controló por la banda izquierda, propiedad de Nahuel Zárate, y metió un centro al medio para que Menseguez domine completamente solo (otra vez Grana dejando ir la marca) y defina contra un arquero completamente desprotegido. Goles 'calcados' y golpes justos al comienzo y al final del tiempo para dominar la situación.

     

Si la primera etapa fue completa para River, en el complemento Boca fue el dominador, aunque no de manera absoluta. Pero claro, entró 45 minutos tarde a la cancha. Más convencido de sus ideas, emparejó el trámite del encuentro y comenzó a generar en el área rival todo lo que no pudo hacer en el inicio. Del otro lado, el "Millonario" se metió atrás, pero con un esquema claro y apegado a la propuesta que realizaría: aprovechar los espacios y aprovechar la desesperación ajena. Además contó con el apoyó de Barovero cuando las estructuras empezaron a resquebrajarse.

Primero apareció Emmanuel Gigliotti para dar un aviso tras un centro que logró conectar luego de un buen desmarque. A pesar de la dificultad que llevaba ese balón, el 1 de River minimizó el riesgo y controló como si no existiera peligro. Luego, Fernando Gago encontró a la defensa de River desatenta en la salida de un tiro libre y puso la pelota a la posición de Juan Forlín, quien por el segundo palo metió un cabezazo con destino de ángulo que descolgó con espectacularidad Barovero.

Los de Ramón también tuvieron la oportunidad de ponerle un broche de oro a la situación y moldear una goleada que hubiera sido merecida. Vangioni, en primera instancia, recibió un rebote y, ante la pasividad defensiva de Boca, se metió en el área y se la dejó 'servida' al "Keko" Villalba que, desde el punto de penal, definió esquinado, pero esta vez Trípodi respondió de gran manera. Luego, Teo jugó al límite de la última línea y, tras recibir un pase profundo, envió la pelota a las tribunas del Mario Alberto Kempes.

Resultado justo al fin y al cabo para un equipo que supo lo que hacer ante otro que se extinguió entre sus falencias. El desconocimiento y la falta de atención de la defensa de Boca fue vital para determinar el marcador final. River se basó en el juego de Lanizini para generar un circuíto de juego que, hasta el momento, no había mostrado. El "Xeneize" deberá trabajar demasiado en una zona del campo que reforzó (trajo a Forlín y Grana), pero que sigue dando muchas ventajas. El segundo Superclásico fue, de manera merecida, para los del riojano. Ahora, deberán verse las caras nuevamente el 1 de febrero en Mendoza, en el último gran 'chico' de verano.


FORMACIONES:

Boca

: Emanuel Trípodi; Hernán Grana, Joel Rodríguez, Juan Forlín, Nahuel Zárate; Pablo Ledesma, Fernando Gago; Juan Manuel Martínez, Luciano Acosta, Juan Sánchez Miño; y Emmanuel Gigliotti.

DT

: Carlos Bianchi



River

: Marcelo Barovero; Gabriel Mercado, Jonatan Maidana, Éder Álvarez Balanta; Carlos Carbonero, Leonardo Ponzio, Matías Kranevitter, Leonel Vangioni; Manuel Lanzini; Juan Carlos Menseguez y Teófilo Gutiérrez.

DT

: Ramón Díaz



Estadio

: Mario Alberto Kempes



Árbitro

: Diego Abal