La primera función del Superclásico de verano en el fútbol argentino no tuvo un ganador, aunque sí un partido completamente disputado y encendido. En el José María Minella, que presentó un marco adecuado a las expectativas que generan ambos conjuntos, Boca y River empataron 1 a 1 por el tradicional certamen estival. Abrió la cuenta Juan Manuel Sánchez Miño mediante su prodigiosa pegada en un tiro libre, pero Jonatan Maidana estableció las cifras definitivas tras una serie de rebotes. En tanto, Daniel Díaz y Fernando Cavenaghi vieron la roja y se fueron a los vestuarios antes de tiempo.

Como suele suceder en cada uno de los exámenes de verano, las imprecisiones y las dificultades de los protagonistas para asentarse en el campo de juego estuvieron a la vista de todos. De todas maneras, el conjunto de Carlos Bianchi se mostró mejor, fundamentalmente en los 45' iniciales: los suyos asimilaron rápidamente las responsabilidades y sacaron ventaja desde el aspecto físico, ganando las pelotas divididas y sometiendo a su rival. Los de Ramón Díaz, pese a intentar una presión alta para asfixiar la salida contraria, sufrieron los primeros instantes del encuentro.

Los mejores intentos del "Xeneize" se forjaron en los pies del juvenil Luciano Acosta, quien no padeció la presión de su estreno en un choque de esta magnitud y dejó en claro sus condiciones, con la velocidad de sus arranques y el atrevimiento para encarar a los defensores "millonarios". Del otro lado, los delanteros (Teófilo Gutiérrez y Fernando Cavenaghi) se pararon realmente muy aislados del resto del equipo y Manuel Lanzini no lució a la altura, redondeando una actuación poco punzante.

Las virtudes de Boca se acentuaron a los 19' del primer tiempo, cuando Sánchez Miño se hizo cargo de una pelota quieta y la clavó con justeza en el ángulo izquierdo de Marcelo Barovero, quien voló (con una reacción algo tardía, es cierto) pero nada pudo hacer para evitar la caída. Con esa ventaja en el marcador, la defensa ganó aplomo en el fondo y los mediocampistas pisaron fuerte en los mano a mano.

Prácticamente sin buscarlo ni merecerlo, el "Millonario" pudo encontrar la tranquilidad en la igualdad del cotejo en el 41': Maidana, con una "plancha" evidente sobre Agustín Orión incluida, cumplió con la conversión que le terminaría aportando la "chapa" final al score del derby. Esa misma jugada, además, cambió el partido en los momentos siguientes: aún caliente con Germán Delfino por el foul no sancionado sobre el arquero, el "Cata" se enloqueció cuando el referí cobró otra infracción en contra y fue expulsado por insultar a la máxima autoridad (ya se disputaba el descuento).

El complemento, como se esperaba, ya no tuvo la dinámica y el ritmo del primer tiempo: los dos se cuidaron y estudiaron bastante, sobre todo un "Xeneize" que acomodó la última línea con el ingreso del "pibe" Joel Rodríguez por la "figurita" Acosta. Igualmente, el elenco del riojano sufrió horrores sus limitaciones a la hora de la creación y no pudo aprovechar la superioridad numérica, pese a esporádicos avances sobre la valla contraria.

Entre todos los condimentos que arrojó este duelo que se vivió como si fuera por los "porotos" oficiales, la lesión de Orión fue otra novedad que preocupa al "Virrey" y a la Selección Nacional: a los 32' solicitó la variante, por una dolencia en el aductor, dejándole su puesto a un Emmanuel Trípodi que no contó con demasiado trabajo bajo los tres palos. Y ya sobre el cierre, Cavenaghi cerró un "redebut" con una agresión sobre Emmanuel Gigliotti que le valió la tarjeta colorada.

Más allá de la paridad, Boca podrá marcharse de la ciudad balnearia con un conformismo superior al de River, teniendo en cuenta que impuso sus condiciones desde el comienzo y los intérpretes del nuevo esquema 4-2-3-1 confirmaron la comodidad que sienten en el mismo (excepto un apagado Juan Manuel Martínez). Los de Núñez, en tanto, padecieron viejas falencias que no les permitieron llevarse la victoria.

A pesar de todo, ambos entrenadores podrán trabajar con confianza en los próximos días que se vienen, ya que la derrota de arranque hubiera sido difícil de asimilar cuando queda bastante tiempo de preparación. De hecho, ya habrá tiempo para festejar: el sábado próximo se medirán nuevamente en la provincia de Córdoba y el 1° de febrero en Mendoza.

Un dato no menor para destacar fue la fiesta en paz que se vivió en las tribunas, con ambas parcialidades abarrotando de gente sus sectores y alentando a sus respectivos colores. Cuando se quiere, por supuesto, la seguridad y el color está asegurado.

FORMACIONES:

Boca Juniors: Agustín Orión; Hernán Grana, Daniel Díaz, Juan Forlín, Nahuel Zárate; Pablo Ledesma, Fernando Gago; Juan Manuel Martínez, Luciano Acosta, Juan Manuel Sánchez Miño; y Emmanuel Gigliotti. DT: Carlos Bianchi.

River Plate: Marcelo Barovero; Gabriel Mercado, Jonathan Maidana, Ramiro Funes Mori; Carlos Carbonero, Cristian Ledesma, Leonardo Ponzio, Leonel Vangioni; Manuel Lanzini; Teófilo Gutiérrez y Fernando Cavenaghi. DT: Ramón Díaz.

Árbitro: Germán Delfino.

Estadio: José María Minella.