AFP 162
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Con la expectativa puesta en el posible regreso de Lionel Messi a las canchas, el Barcelona recibió al Getafe en un duelo correspondiente a los octavos de final de la Copa del Rey. Casi dos meses tuvieron que transcurrir para que el rosarino se presentara en un campo de juego, ya que su lesión muscular lo tuvo a maltraer durante el último tiempo. Igualmente, la precaución de Gerardo Martino llevó a que la "Pulga" esperara en el banco de suplentes, para no apresurar el retorno del "as de espadas".

De todos modos, la titularidad de Javier Mascherano, Cesc Fábregas, Andrés Iniesta, Carles Puyol, Alexis Sánchez y Pedro eran argumentos suficientes para vaticinar un gran espectáculo. En contraposición, los madrileños se acercaron al Camp Nou con la intención de opacar a un "Blaugrana" que sólo se conformaría con una buena victoria.

Nueve minutos tuvieron que pasar para que el "Culé" abriera el marcador. Tras una jugada en la que la última línea defensiva se quedó reclamando un supuesto offside, Cesc Fábregas aprovechó un punzante centro de Pedro para marcar el 1 a 0. Todavía los intérpretes no se habían acomodado en el terreno y los catalanes ya tenían la ventaja.

La superioridad del Barça era totalmente opuesta a lo que reflejaba el tanteador. La mínima diferencia entre los equipos parecía ser un premio demasiado alto para la visita. Además, las intervenciones de Sarabia y Gavilán pusieron en jaque al arco defendido por Pinto. Sólo por las soberbias respuestas del arquero,  el invicto se mantenía en la valla del dueño de casa.

 EFE 162
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Sin embargo, cuando faltaba media hora para el pitazo final de José González se produjo el momento de mayor carga emotiva. El penal ejecutado por Fábregas para anotar el 2 a 0 pasó inadvertido, ya que un instante después de la conquista del ex Arsenal,  Lionel Messi ingresó en reemplazo de Andrés Iniesta. Luego de 59 días, el crack argentino volvió a jugar un partido oficial. La ovación que se llevó el rosarino pareció ser una descarga de ansiedad de todos los catalanes.

Asimismo, cuando parecía que el telón se bajaba sin más acciones destacadas, sobre la hora, el mejor jugador del mundo capturó un rebote y marcó el 3 a 0. Naturalmente, la conversión conquistada no era de las más bellas jugadas que acostumbra hacer "Leo". Por lo tanto, en el segundo minuto adicionado, el candidato a ganar el "Balón de Oro" se hizo dueño de la pelota y, luego de desparramar a la defensa rival, dejó sin posibilidades a Codina. El 4 a 0 sentenció la llave, aunque lo más destacado fue el retorno de Messi. Con sus dos gritos, la "Pulga" saltó bien alto para dejar al Barcelona en la puerta de los cuartos de final de la Copa del Rey.