AFP 162
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Intel es la primera empresa importante de tecnología de los Estados Unidos en hacer tal alegación sobre sus productos, fruto de cuatro años de trabajo para determinar la fuente de cuatro metales clave usados en la manufactura de aparatos electrónicos: tantalio, tungsteno, estaño y oro.


La zona oriental del Congo es rica en minerales y otras actividades económicas han sido afectadas durante casi dos decenios por el enfrentamiento entre fuerzas del gobierno, soldados renegados y diferentes grupos étnicos. Ha habido amplias preocupaciones de que la compra de productos de minas controladas por grupos armados está alimentando el conflicto, aunque muchos expertos dicen que los minerales no son la causa de las pugnas.


El director general de Intel, Brian Krzanich, hizo el anuncio en un discurso durante el Consumer Electronics Show (CES) en Las Vegas.


"Hace dos años le dije a varios colegas que teníamos una meta difícil, el compromiso de concluir razonablemente que los metales utilizados en nuestros microprocesadores fueran libre de conflictos", dijo Krzanich.


"Sentimos la obligación de implementar cambios en nuestra cadena de suministro para asegurar que nuestros negocios y nuestros productos no estuvieran financiando atrocidades inadvertidamente en la República Democrática del Congo. Aunque hayamos alcanzado esta meta, esto apenas es el comienzo. Continuaremos con nuestras auditorías y resolveremos los problemas que surjan", remarcó.


Una ley aprobada en 2010 exige a todas las empresas norteamericanas que se cotizan en bolsa que informen si sus productos contienen minerales de minas controladas por los rebeldes en el Congo. El cumplimiento de la norma es difícil para muchos fabricantes porque un solo producto, como un teléfono, puede contener componentes de cientos o miles de proveedores. Intel depende de relativamente pocos proveedores para fabricar sus procesadores.