AP 163
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Tras haber quedado en libertad, gracias al indulto que le concedió el presidente ruso Vladimir Putin, Mijail Jodorkovski reconoció que en su solicitud prometió que no iba a hacer política, y añadió que iría a su país sólo si tiene la seguridad de poder salir de él, en una entrevista publicada este domingo por la revista opositora The New Times.

"Escribí en mi solicitud lo que he dicho varias veces de forma pública: no voy a hacer política ni luchar para recuperar los activos de Yukos", afirmó Jodorkovski.

"(...) Volveré (a Rusia) sólo si estoy seguro de poder dejar el país cuando sea necesario", agregó el ex empresario petrolero que permaneció en prisión durante más de 13 años.

El ex magnate aseguró también que las autoridades rusas querían que él dejara el país. "Las autoridades pueden decir que no me enviaron al exilio, y que yo fui quien lo pidió. Pero conociendo nuestras realidades, podemos comprender perfectamente que me querían fuera del país", remarcó el multimillonario ruso.

Sin embargo, el vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, señaló que Jodorkovski era libre de volver a Rusia.

El ex dueño de la petrolera Yukon le escribió dos cartas a Putin: una corta y formal, pidiendo el indulto; y la otra más larga, de corte personal.

Peskov se negó por otra parte a indicar si a Jodorkovski se le habían impuesto condiciones antes de ser liberado.

El considerado preso político más importante de Rusia tiene previsto ofrecer este domingo a las 12 (horario GMT) una rueda de prensa en la capital alemana.

La misma tendrá lugar en un sitio muy simbólico: un museo dedicado al Muro de Berlín, cerca del Check Point Charlie, mítico punto de paso entre el oeste y el este de la ciudad durante la época del "telón de acero".

Ante la sorpresa general, Putin anunció el jueves que le otorgaba el indulto a su enemigo jurado a raíz de la enfermedad de Martina Jodorkovskaia, la madre del ex magnate, quien padece un cáncer.

Jodorkovski, que llegó a ser el hombre más rico de Rusia, llevaba encarcelado desde su detención en 2003 acusado de fraude y evasión fiscal. Ha sido condenado en dos juicios, que opositores del Kremlin alegan que fuer un castigo con motivaciones políticas por desafiar a Putin.

Yukos fue

despedazada y vendida

tras su detención. Su principal activo de producción acabó en manos de la empresa petrolera estatal

, que es el mayor productor ruso y está dirigida por un estrecho aliado de Putin, Igor Sechin.