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El cuerpo del líder antiapartheid Nelson Mandela, fallecido el pasado jueves a los 95 años, fue llevado este miércoles por las calles de Pretoria hasta el Union Buildings, el complejo del gobierno en la capital sudafricana, donde seguirá siendo velando hasta el fin de semana.

A primera hora de este jueves, se abrió la capilla ardiente para que miles de sudafricanos puedan seguir despidiendo a su líder. Se calcula que más de un millón de personas pasará frente al ataúd hasta el viernes.

El miércoles, el presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, fue el primero en presentar sus respetos ante el féretro, seguido de la viuda de Mandela, Graça Machel, y de su ex mujer, Winnie Madikizela-Mandela, ambas vistiendo turbantes negros.

Luego de ellos, les siguieron decenas de miembros de la familia y líderes sudafricanos, incluido el último presidente del apartheid, FW De Klerk, además de autoridades africanas, como el presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, y su mujer Grace.

También el cantante de U2, Bono Vox, pasó ante el ataúd, y lo mismo hicieron dignatarios llegados de todo el mundo. Tras el paso de las autoridades y la familia, la capilla ardiente quedó abierta al público.

Finalmente se decidió que el féretro esté abierto durante el velatorio. El cuerpo de Mandela está cubierto por una tela blanca y su cabeza podrá verse a través del cristal del ataúd.

Ese día, el cuerpo de Mandela será llevado a Qunu, el pueblo en el que creció y vivió los últimos años y donde será enterrado el domingo. Se espera que al entierro acudan 9.000 personas.