Télam 162
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Las principales ciudades de la provincia de Santa Fe comenzaron este miércoles a ser patrulladas por policías, mientras la actividad comercial y financiera se normalizó, al concluir la protesta de los efectivos de la fuerza de seguridad que mantuvo en vilo a la población durante 4 días.

En ese marco, el gobierno de Santa Fe elevó a última hora una denuncia en el fuero federal contra los policías que se manifestaron en forma violenta y con armas en los últimos días y contra quienes se resistieron a acatar la decisión adoptada de retornar a las funciones.

La presentación judicial del gobierno santafesino tiene como objetivo, precisó, investigar la conducta de los policías que participaron de la protesta, aunque aseguró que "no es otra cosa que un acto de sedición en el que actuaron armados y encapuchados como los delincuentes que deben perseguir".

Sin embargo, aclaró: "Los policías que participaron del reclamo no tendrán sanciones administrativas, aunque eso no anula el camino de la Justicia que hemos elegido".

Asimismo, señaló que el aumento salarial que ayer destrabó el conflicto "se decidió por decreto porque ya era imposible negociar con aquellos que no tienen representación". Y agregó: "No sabían lo que estaban pidiendo, era un marco de anarquía absoluta".

En el mismo acto, Bonfatti firmó un decreto a través del cual dispuso que todos los empleados públicos cobren un bono de fin de año de 1.000 pesos. El beneficio alcanza a los docentes de las escuelas privadas, pero no a los funcionarios con cargos jerárquicos dentro del gabinete provincial. Se pagará por única vez el 27 de diciembre.

A su vez, el Centro Comercial de Santa Fe solicitó hoy al gobierno provincial un resarcimiento económico para los comerciantes afectados por los saqueos registrados durante la protesta policial, en tanto que el legislador Hugo Marcucci propuso que se los exima del pago de impuestos.

El acuartelamiento de las fuerzas de seguridad no dejó ninguna víctima mortal en esta provincia y sólo se registraron algunos saqueos aislados, debido a que la ausencia de la policía en la calle fue suplida por los gendarmes que envió el gobierno nacional.

La provincia, sin embargo, no estuvo exenta del clima hostil y violento que se vivió en muchas jurisdicciones del país. El conflicto alteró el ritmo normal de las ciudades con más vida comercial, ya que hasta ayer muchos negocios bajaron sus persianas, los bancos no abrieron ante la falta de custodia y las estaciones de servicio dejaban de expender combustible con la puesta del sol.