Martín Rosenzveig 162
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Con la clara convicción de haber enfrentado situaciones turbulentas de la economía argentina, al frente del Banco Central en el segundo semestre de 1989, con una hiperinflación inédita hasta entonces, Javier González Fraga dijo en diálogo con Pablo Wende en InfobaeTV que "si se quiere acelerar la devaluación, hay que dar un salto de una vez, tal vez de 10% a 15% y después aquietarlo, así como liberar el dólar financiero con flotación administrada".

"El importador, al observar la predictibilidad de la devaluación, ya aumenta los precios, mientras que del lado de los exportadores los precios del pan, de la carne y de los lácteos ya están por arriba del valor internacional, por eso devaluar no provocará una suba de precios", aseguró el economista radical.

Es más, el experto sostuvo que "si se dejara avanzar el dólar oficial a 7 o 7,5 pesos por dólar –es decir, un salto del orden de 15% de una vez–, no tendrá impacto en precios y sí posibilitaría acelerar las liquidaciones de exportaciones y frenar los pedidos de importadores. Con lo que desarmaría las expectativas de devaluación y de inflación, y seguiría con ajustes posteriores no predecibles inferiores al nivel de las tasas de interés".

González Fraga: "Devaluar de una vez 10% 0 15%, no sería inflacionario"

"Los técnicos cometieron un error con el dólar turístico: en lugar de subir la alícuota, habría que liberarlo, y también para las operaciones financieras, en las que el Banco Central podría aparecer como oferente. En ese contexto va a haber oferta, porque los inversores podrían traer dólares y cambiarlos a un valor más alto, como las mineras Vale o Barrick", aseguró González Fraga.

      Javier González Fraga- -Hay que liberar la oferta de dólares-.mp4

Recomposición de divisas en el Banco Central

"La manera de bajar la brecha cambiaria entre el dólar libre y el oficial es reducir la caída de reservas, y para eso el Banco Central debe reconocer que hay que liberar el dólar para las transacciones financieras, con flotación e intervención".

El diagnóstico del ex presidente del Banco Central es que "afuera del sistema están todos con dólares: la gente, las empresas, los exportadores, más los que quieren venir a invertir del resto del mundo. Por eso, si se libera el tipo de cambio financiero, el problema sería el inverso, por eso la Bolsa subió en los últimos meses más de 50 por ciento".

El experto recordó en InfobaeTV que "cada vez que el Banco Central se atrincheró para defender las reservas perdió más, porque las normas hacen que actúen las filtraciones, como son las cancelaciones de deudas con el exterior, pagar importaciones, pero hay un desincentivo a vender, por eso la sangría no se explica sólo por el turismo, que tiene un déficit de u$s1.000 millones por mes. Revertir eso no sería inflacionario, sino todo lo contrario. Por tanto, es producto de la impericia de los funcionarios".

"Cada vez que el Banco Central se atrincheró para defender las reservas perdió más"

"Creo que Jorge Capitanich tiene claro el panorama, pero claramente enfrenta costos políticos que por ahora no le permiten actuar, pero cuando se decida a devaluar un poco el oficial, se libere el dólar financiero y se acuda al endeudamiento externo, se podrá transitar una transición ordenada hacia 2015", vaticinó el economista.

"Hoy la Argentina es un país triple X, apta para poco público, pero si hiciera cuatro cosas podría obtener financiamiento a menos de 4% anual, como Bolivia. Para eso hace falta reordenar el Indec, acordar en el CIADI, cerrar el default con el Club de París y abandonar la política de desendeudamiento con reservas. No creo en las medidas monetarias para bajar la inflación, como subir las tasas de interés, o reducir la cantidad de dinero, sino en fijar metas fiscales y de inflación, para reducir las expectativas", recomendó González Fraga.

Junto a lo anterior, el experto dijo que "algunas cosas de shock hay que hacer, como bajar a cero las retenciones, con excepción de la soja, que debería caer a 20%; reducir el IVA, y volver al endeudamiento afuera, para que crezcan las reservas, y sería gradualista en la reducción de la tasa de la inflación, como en el proceso de reunificación del mercado de cambios y atenuar el ritmo de aumento del gasto público".