Las 10 señales para detectar si eres un adicto al trabajo

Estás conectado las 24 horas, nunca te tomas vacaciones, prefieres la soledad a la buena compañía, y siempre eres el primero en llegar y el último en irte de la oficina. 10 síntomas para saber si eres un workaholic

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Días atrás Infobae publicó una nota donde Luis Alejandro Nagy -psicoanalista miembro de la Sociedad Psicoanalítica de México y director de publicaciones de la Federación Psicoanalítica de América Latina (FEPAL)- Gustavo Bustamante -licenciado en Psicología, doctor en Psicología Clínica y director general de la Fundación Fobia Club- y Gustavo Aquino -sociólogo y presidente de la Asociación de Desarrollo y Capacitación de la Argentina- explicaron cuáles son las características que presenta un adicto al trabajo y las consecuencias en su salud física y mental.

Aquí, una recopilación de esa nota con las 10 señales más frecuentes que identifican a los workaholics:

*Buscan mil excusas para no descansar: siempre tienen algo más que hacer a la hora de tomar vacaciones y poder descansar. Dos semanas lejos de su trabajo pueden parecerles una eternidad insoportable. Su familia ni siquiera logran llevarlo con ellos un fin de semana al campo o a la montaña.

*Viven conectados permanentemente: están disponibles las 24 horas, los siete días de la semana en el teléfono con conexión 3G y su servicio de correo electrónico. Jamás salen a la calle sin su laptop o tablet. La conexión a Internet es tan vital y necesaria como el aire que respiran.

*Son egocéntricos: primero ellos, segundo ellos y, tercero, ellos. Sus obligaciones siempre son más importantes que cualquier compromiso familiar o un acto escolar de sus hijos. Son esclavos de su ego y viven pendientes de su imagen.

*No saben delegar tareas y se terminan enfermando: se sobrecargan de trabajo y terminan haciendo el de toda la oficina pensando que nadie lo hará mejor que ellos mismos. En su afán de seguir trabajando, se alimentan mal y suprimen comidas.Tienen altísimos niveles de estrés y ansiedad, ya que su mente está sobreexigida y no descansan lo suficiente. Con el tiempo, aparecen trastornos endócrinos, respiratorios, digestivos, dermatológicos y cardiovasculares, entre muchos otros.

*Los primeros en llegar, los últimos en irse: llegan a la oficina cuando el sol aún no salió y se van cuando ya no queda nadie. Pueden trabajar más de doce horas y sentir que aún no fue suficiente.

*Su vida social es casi nula: evitan salir con sus amigos, con su pareja y hasta con sus hijos. Si no están en la oficina, prefieren estar en su casa, ya que ahí pueden seguir trabajando cómodamente.

*Descuidan a su pareja: son personas solitarias, prefieren estar más tiempo solas que acompañadas y siempre tienen relaciones conflictivas, ya que para su pareja resulta ser muy frustrante el escaso contacto que un adicto al trabajo tiene para ofrecer. Incluso, rehúyen de la intimidad y se llevan trabajo a la cama.

*Creen ser el Rey Midas: están convencidos de tener éxito en todo lo que intervienen y creen que convierten en oro todo lo que tocan. Creen que la éxito es gracias a ellos y el fracaso es por culpa de los otros. El estudio ¿Workaholic, or Just Hard Worker? (¿Adicto al trabajo, o simplemente trabajador?) efectuado por la universidad Tecnológica Queensland, en Australia, reveló que los adictos se caracterizan por tener una pésima relación con sus pares, ya que quieren demostrar siempre que son más dedicados al trabajo que ellos.

*No tienen amigos: dicen que están rodeados de Anti-Midas, de colegas que lo que tocan y lo convierten todo en basura. Creen que están rodeados de traidores en su trabajo y, más que amigos, tienen aliados.

*No saben decir "no": siguen tres mandamientos que respetan a rajatabla aunque ello les cueste la salud: "no digas no a tu jefe"; "no digas no sé" y "nunca digas no puedo".