¡'Monumentalazo'! River jugó tan mal como en todo el torneo, perdió con Olimpo y se retiró insultado

¿En serio es sorpresivo el triunfo de Olimpo 3-1 ante River en el 'Monumental'? ¿Por qué el equipo de Bahía Blanca no le podía ganar a este apático, insulso, tibio y mediocre equipo que comanda Ramón Díaz? ¿Cuán diferente era la realidad del elenco bahiense a la del "Millonario"?

Estas preguntas, parten de una premisa: River siempre jugó mal. Jamás, a lo largo de estas 16 fechas, consiguió funcionar como equipo. Nunca encontró una identidad y el equipo muestra, partido tras partido, una enorme carencia de personalidad y juego.

A pesar de la escasa motivación que implica afrontar los últimos compromisos del Torneo Inicial, varios jugadores tenían la oportunidad de ganarse un lugar en la consideración de Ramón para el año que viene, pero decepcionaron y desaprovecharon la confianza del DT. Esto, seguramente, significará una "limpieza" importante de cara al futuro, teniendo en cuenta que la mayoría demostró no estar a la altura de las exigencias.

Sin fútbol, actitud ni ideas, el conjunto "millonario" comenzó yendo al frente, con la obligación de levantar la pálida imagen de los últimos tiempos. Casi de casualidad, un interesante desborde de Leonel Vangioni encontró la arremetida de Giovanni Simeone a los 8', para abrir el marcador y soñar con un triunfo tranquilo. Pero nada de eso sucedió: el local no supo manejar los tiempos, tampoco hacerse dueño del balón y rápidamente comenzó a sufrir ante uno de los peores elencos de la Primera División.

Siempre bien parado en el fondo, tratando de capitalizar las chances que podía crear ante los descuidos de River, el "Aurinegro" logró nivelar las acciones con un "zapatazo" a distancia de Martín Pérez Guedes, dos minutos antes del cierre del primer período, lo que alteró los nervios de los anfitriones, hinchas y futbolistas. Con muy poco, se iba al descanso motivado y creyendo en la remontada.

Agazapado, una pelota parada fue la llave del visitante para hallar la segunda conversión: Pérez Guedes ejecutó con maestría al área, donde estuvo Iván Furios, para mandarle al fondo de la red con su cabeza a los 20'. A esa altura, el descontrol generalizado del "Millonario" imposibilitó una reacción para evitar la caída, la séptima desde que comenzó el campeonato.

Como si fuera poco, la "fortuna" se inclinó del lado bahiense cuando David Vega le dio a un tiro libre que, tras un desvío en la barrera, se coló en el segundo palo de Leandro Chichizola (floja resistencia en cada una de las anotaciones) a los 34' para sentenciar el resultado definitivo: inapelable 3-1.

Tal vez algo exagerado el score, cuesta "discutir" una nueva derrota de River, que en los últimos tiempos se fue acostumbrado al fracaso deportivo e institucional. Desde el tercer tanto hasta el silbatazo de final por parte de Carlos Maglio, sólo hubo espacio para los insultos y protestas del público: "Que se vayan todos, que no quede ni uno solo" fue el principal grito de "guerra", que marca el cierre de una etapa compleja y advierte que será clave una renovación en los meses siguientes.

Olimpo, por su parte, se abrazó a una alegría histórica (solamente había ganado una vez en el Antonio Vespucio Liberti) y cree en la levantada para esquivar los peligros del descenso. Por el momento, apenas 14 unidades lo mantienen en el fondo del mar, aunque recibió el "espaldarazo" que quería para enderezar el rumbo.

FORMACIONES:
River:

Leandro Chichizola; Gabriel Mercado, Germán Pezzella, Jonatan Maidana, Leonel Vangioni;

, Matías Kranevitter, Cristian Ledesma, Manuel Lanzini; Jonathan Fabbro; y Giovanni Simeone.

DT:

Ramón Díaz.


Olimpo: 

Nereo Champagne; Dylan Gissi, Iván Furios, Néstor Moiraghi, Leonardo Ferreyra; Damián Musto, Jonathan Blanco, Leonardo Gil, Martín Pérez Guedes; Ezequiel Cerutti y Pablo Lugüercio.

DT:

Walter Perazzo.



Estadio:

Antonio Vespucio Liberti ("El Monumental")

Árbitro:

Carlos Maglio