AFP 163
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El aborto, el matrimonio igualitario, la dictadura, la reforma educativa y la enmienda constitucional son puntos álgidos en las elecciones presidenciales de Chile, que se llevarán a cabo dentro de dos semanas. De izquierda a derecha, los candidatos definen y defienden su posición.

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Así, por ejemplo, en el programa de gobierno que presentó el fin de semana pasado, la ex presidente y favorita para llegar a La Moneda, Michelle Bachelet, dejó en claro que buscará la despenalización del aborto terapéutico. "Promoveremos políticas destinadas a reforzar la autonomía de las mujeres. Esto incluye la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo en caso de peligro de la vida de la madre, violación o inviabilidad del feto", dice el texto de la postulante socialista.

Coincide con ella Marco Enríquez-Ominami, también de izquierda y cuarto en intención de voto. "Fomentaremos la reposición de la norma que autoriza el aborto terapéutico; en caso de riesgo para la vida de la madre, inviabilidad del feto y violación", anuncia en su plataforma, aunque va más allá de la propuesta de Bachelet: "Abriremos el debate público respecto del aborto".

Por su parte, Franco Parisi, de centro-derecha, no está en contra del aborto terapéutico, pero considera que se debe trabajar en la "masificación del uso de la píldora del día después y una educación sexual 'moderna'". No obstante, su programa de gobierno no menciona formalmente su posición al respecto.

En cambio, el equipo de campaña de Evelyn Matthei se encargó de aclarar que la representante de derecha y abanderada del mandatario Sebastián Piñera está absolutamente en contra del aborto. "La candidata y la Alianza son contrarias a todas y cada una de las formas de aborto y, por tanto, estamos prometiendo la defensa de la vida desde el momento de la concepción hasta la muerte natural", sostuvo el lunes pasado el senador Francisco Chahuán.

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El matrimonio igualitario

Tras la muerte del joven Daniel Zamudio, golpeado hasta quedar en coma por cuatro neonazis, y la aprobación de la Ley Antidiscriminación el año pasado, Chile ha dejado al descubierto la intolerancia de ciertos sectores de la población hacia las personas homosexuales. El debate por el matrimonio entre personas del mismo sexo se ha vuelto, en ese sentido, en una bandera de la lucha por la igualdad.

Bachelet, de Nueva Mayoría, se mostró a favor de permitir los matrimonios homosexuales y criticó el Acuerdo de Vida en Pareja (AVP) que impulsa el gobierno de Piñera. "Es insuficiente y no constituye un mecanismo de solución integral a los problemas de las uniones heterosexuales y homosexuales. Convocaremos a un debate abierto, con participación amplia, para la elaboración y posterior envío de un proyecto de ley de matrimonio igualitario", adelanta su plataforma electoral.

Parisi, conocido como "el economista de la gente", también dijo estar a favor. "Quién puede juzgar de quién se enamora uno. Si alguien encontró el amor en alguien de su mismo sexo, bienvenido sea", sostuvo en una entrevista con el periódico chileno El Observa Todo. Esto, no obstante, tampoco aparece en su programa, a diferencia de Enríquez-Ominami, que tiene un apartado específico. "En Chile debe impulsarse una ley de matrimonio igualitario que se ajuste a estándares internacionales de derechos humanos. En consecuencia, cualquier proyecto de esta naturaleza debe, al menos, otorgar los mismos derechos y obligaciones a las parejas homosexuales que a las heterosexuales".

En tanto, Matthei se ha manifestado en contra. "Somos partidarios de avanzar en AVP, pero somos contrarios, por supuesto, al matrimonio homosexual", indicó el oficialista Chahuán en representación de su comando de campaña, de acuerdo con el periódico chileno La Tercera.

 EFE 163
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La reforma educacional

La ex presidente socialista fue la primera en capitalizar las protestas estudiantiles de los últimos años en contra de Piñera por la educación. Además de sumar a la ex líder de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech), Camila Vallejo, propuso una reforma integral para garantizar el acceso a una educación gratuita en todos los niveles, cuyo financiamiento se obtendrá a partir de una reforma tributaria. Sin embargo, sus detractores señalan que su proyecto es inviable y le cuestionan el que, durante su mandato anterior, no hubiera impulsado iniciativas similares.

El resto de los candidatos tomaron posturas más vagas sobre este tema. "Implementaré una educación equitativa y de calidad de la cuna al trabajo", dice Matthei, que propone también un modelo al estilo alemán que "busca anclar la capacitación a las reales necesidades del mercado laboral". Por su lado, Parisi enumera medidas concretas como que haya profesores auxiliares y cursos de hasta 30 alumnos, pero no focaliza en las principales fallas de la estructura educacional chilena. Lo mismo sucede con la plataforma de Enríquez-Ominami, aunque propone la gratuidad del sistema.


La nueva Constitución

La favorita de las elecciones ha hecho énfasis en la necesidad de una reforma de la carta magna. "Chile merece que el texto constitucional vigente reconozca y se base en un sistema plenamente democrático; y que recoja las normas y principios de derechos humanos reconocidos en Chile y en el ámbito internacional, en toda su extensión", asegura Bachelet, que propone también artículos sobre la libertad sindical y el derecho a un ambiente sano.

En cambio, Matthei impulsa cambios constitucionales, pero sobre puntos específicos, como la descentralización: "En nuestro gobierno vamos a descentralizar el sistema político, modificando la Constitución y los reglamentos que sean necesarios para traspasar poder desde el gobierno central hacia los gobiernos locales".

Más cerca de la postura de Bachelet está Enríquez-Ominami. "La Constitución que hoy nos rige sigue siendo, en esencia, la Constitución de la dictadura militar", indica en su plataforma electoral para justificar la importancia de reformar el texto.

     

La dictadura militar, ¿sí o no?

La historia de Michelle Bachelet sobre la dictadura de Augusto Pinochet es conocida: su padre, Alberto Bachelet, secretario nacional de Distribución del gobierno de Salvador Allende, fue encontrado muerto meses después del golpe militar de septiembre de 1973. Su madre y ella también padecieron torturas.

En contrapartida, Matthei ha defendido el concepto de "dictablanda" y votó por el "sí" en el plebiscito de 1988 para decidir si Pinochet seguiría por nueve años más. Hija de un militar, durante el aniversario por los 40 años del golpe contra Allende llegó a decir: "Pinochet entregó el país de una forma decente".

Por su lado, Parisi condenó el gobierno de Pinochet y dijo que en el referendo votó por el "no". "Para mí fue una dictadura, pero más que eso, fue una época oscura, triste, donde nadie ganó", remarcó. Pero el candidato independiente no se salva de la campaña sucia y, en las últimas semanas, circularon fotos en las que supuestamente está junto al dictador.