El ministro de Seguridad y Justicia de la Ciudad, Guillermo Montenegro, calificó al narcotráfico en la Argentina no como un problema sino como "una guerra", y llamó a los distintos partidos a ponerse de acuerdo para implementar políticas públicas para su lucha.

Las expresiones del funcionario porteño fueron en el marco del segundo encuentro del ciclo "Narcotráfico y Sociedad", organizado por la Universidad de Palermo en su sede de la calle Mario Bravo, y que también contó con disertaciones del doctor José Luis Puricelli, la licenciada Fabiana Martín y el comisario Rubén Darío García, inspector de prevención de la Superintendencia de Drogas Ilícitas de la Provincia de Buenos Aires.

Montenegro comenzó su presentación recordando que "hace 30 años, el secuestro de medio kilo de marihuana era un hecho sorprendente en la Argentina. Ahora, que se confisquen en operativos policiales mil kilos es algo común".

"Nuestro país dejó de ser un país de tránsito y también es de consumo y de producción", afirmó el funcionario del gobierno de Mauricio Macri, quien graficó el avance del narcotráfico en la Argentina mencionando hechos delictivos recientes vinculados a la droga.

"Se registran ajustes de cuenta en las calles, en plena luz del día, tanto en Recoleta como en un shopping. Tenemos a la viuda de Pablo Escobar viviendo en la Argentina, y hasta balean la casa de un mandatario provincial", sostuvo el jefe de cartera, quien dijo que un incidente de esa magnitud "ya no sorprende a la sociedad".

Esta no fue la única referencia que hizo Montenegro en su exposición al ataque de 14 disparos contra el domicilio de Antonio Bonfatti, gobernador de Santa Fe, que se produjo el pasado 11 de octubre en la ciudad de Rosario.

Para Montenegro, este episodio demuestra que el narcotráfico en nuestro país "ya no es un problema, es una guerra". Y añadió: "Es muy difícil ganar, pero se puede dar batalla implementando políticas públicas de largo plazo".

Según el ex juez federal, un país como Colombia pudo luchar contra el narcotráfico "porque tocó fondo. En Medellín llegaron a haber 8 mil muertes violentas en un año. Ni Ciudad Juárez ni nosotros tocamos fondo, pero vamos hacia allí, eso hay que tenerlo claro".

Asimismo, el ministro porteño remarcó que en algunas zonas de nuestro país "el Estado ya fue reemplazado por el Estado narco" y llamó a los distintos partidos políticos a trabajar en conjunto para combatir la penetración de esa cultura en nuestra sociedad. "Los distintos sectores políticos, que discutimos muchas veces por pavadas, tenemos que ponernos de acuerdo. El abordaje tiene que ser integral", expresó.

"Si no hacemos el diagnóstico correcto, no vamos a poder hallar una solución, si es que la hubiera. Pero no podemos seguir escondiendo lo que pasa", concluyó Montenegro.