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Este lunes se abrió la primera ronda de las audiencias públicas en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, en las que se aborda el litigio fronterizo que opone a Costa Rica de Nicaragua por una pequela isla.

Allí, Costa Rica acusó a su país vecino de estar causando un "daño irreparable" en una isla fluvial fronteriza, justificando así su pedido de medidas cautelares en la zona.

"Nicaragua sigue causando un daño irreparable a Costa Rica", afirmó el agente de Costa Rica ante la CIJ, Edgar Ugalde-Alvárez, en el primer turno de palabra.

"En estas circunstancias, son necesarias nuevas medidas, en particular para prevenir un prejuicio irreparable adicional sobre los derechos soberanos de Costa Rica y, en consecuencia, para evitar la imposición de un hecho consumado para todos nosotros", añadió, antes de proceder a mostrar mapas e imágenes sobre la presunta colocación de caños entre la isla y el fronterizo río San Juan.

El territorio en disputa es una isla fluvial de apenas 3 km2 en el extremo este del San Juan, llamada Isla Portillos por Costa Rica y Harbour Head por Nicaragua, un área declarada de interés mundial por la Convención Ramsar, de protección de humedales.

"Queremos que la Corte nos dé la razón, pensamos tener pruebas suficientes", declaró a la AFP Ugalde-Alvárez poco antes del inicio de la audiencia, presidida por Peter Tomka. "Grande o pequeño, se trata de un territorio de Costa Rica y el derecho internacional debe reconocerlo", agregó.

La CIJ convocó las audiencias públicas, tras acoger la petición que presentó San José el 24 de septiembre para que amplíe las medidas provisionales que dictó el 8 de marzo de 2011 en el litigio que dirimen estos dos países desde 2010.

Las sesiones durarán hasta el jueves, con dos turnos de exposición por país. El martes, Nicaragua expondrá sus primeros alegatos. En tanto, la CIJ fijará a continuación una fecha para anunciar su resolución. En 2011, ese proceso duró dos meses.

Costa Rica sostiene que, aunque La Haya ordenó a los dos países mantenerse fuera del área e impedir el ingreso de civiles o militares, Nicaragua alienta la entrada de activistas que le son afines y que envió maquinaria para abrir dos canales artificiales, causando grave daño ambiental en la zona.

Nicaragua rechaza haber violado la orden de la CIJ y acusa a Costa Rica de orquestar una campaña en su contra. El presidente Daniel Ortega propuso a su homóloga costarricense, Laura Chinchilla, nombrar delegados que "garanticen que no haya presencia de ningún tipo ni ejecución de obras en esa zona". Pero eso quedó en nada.

Las tensiones estallaron en octubre de 2010, cuando Costa Rica, que abolió el ejército hace 64 años, acusó a Nicaragua de invadir la pequeña isla. Managua lo niega y sostiene que ese territorio históricamente le pertenece.

Un año después y argumentando severos daños ambientales en el San Juan, Nicaragua acusó a Costa Rica ante la CIJ por la construcción de un camino paralelo al río, de soberanía nicaragüense y en la que los costarricenses tienen derechos de navegación según tratados bilaterales.

La disputa subió de tono en agosto, cuando Ortega amenazó con reclamar ante la CIJ la limítrofe provincia de Guanacaste, que ocupa el 20% del territorio costarricense, al que se adhirió hace 190 años y que Nicaragua afirma le fue arrebatada.