AFP 163
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El propio presidente de los Estados Unidos tomó el micrófono y explicó cuáles eran las razones para barajar la posibilidad, cada vez más cercana, de una acción militar. El mandatario intentó alejar los fantasmas de Irak y Afganistán y repitió varias veces que no se evalúa ninguna operación terrestre. Se trataría de objetivos selectivos y "limitados" para frenar el uso de armas químicas por parte del régimen de Bashar Al Assad.

Obama se pronunció minutos después de que su secretario de Estado, John Kerry, presentara un informe de inteligencia en el que asegura tener pruebas sobre el uso de armas químicas en un ataque que generó más de 1.400 muertos, el miércoles 21 de agosto, en un área dominada por la oposición cerca de Damasco.

      

Según Obama, busca garantizar que no sólo Siria sino también otros países respeten la prohibición de armas químicas. Y agregó: "No pensamos en un compromiso a largo plazo en Siria, sino una intervención limitada. No hay una solución sólo militar y seguiré consultando con el Congreso".

El presidente francés, François Hollande, se sumó a la iniciativa de su par estadounidense –el galo es ahora el principal aliado de Obama tras el rechazo del congreso británico de apoyar operaciones sin mandato de la ONU- y llamó a la comunidad internacional a lanzar un "mensaje fuerte" al régimen sirio.

"Los dos jefes de Estado acordaron que la comunidad internacional no puede tolerar la utilización de armas químicas, de la que se debe responsabilizar al régimen sirio y enviar un mensaje fuerte para denunciar su utilización", declaró la Presidencia francesa en un comunicado, tras una conversación telefónica entre los dos líderes.

Para conocer los resultados de la misión de enviados en el terreno de la ONU, habrá que aguardar, por lo menos, dos semanas, informó el propio secretario general de la ONU, Ban Ki-moon. Obama no parece dispuesto a esperar.

Desde Damasco, el gobierno de Al Assad ensayó una desmentida del informe presentado por el secretario de Estado de EEUU. Las "pruebas no son más que mentiras", declaró el Ministerio sirio de Relaciones Exteriores.

"Lo que la administración estadounidense calificó de pruebas irrefutables (...) no son más que antiguas historias emitidas por los terroristas (NDLR: rebeldes) desde hace más de una semana, con todo lo que suponen de mentiras, de fabricaciones y de historias inventadas", declaró el Ministerio en un comunicado leído en la televisión oficial siria. Mientras, el régimen alista todas sus fuerzas militares y espera la inminente acción de Occidente.

No hay una definición explícita de cuándo será la intervención "limitada" que tanto preanuncian Obama y Hollande. Ambos repiten que "aún no han tomado una decisión final"; es que sería una imprudencia – por no decir torpeza- alertar a Damasco antes de atacar.