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La incorporación de las tecnologías ha significado un cambio profundo en el mercado del trabajo. El teletrabajo rompe con la idea de que trabajar implica necesariamente cumplir una cantidad de tiempo determinado en un lugar físico preciso.

El mundo parece tomar nota de esta transformación: un poco menos de un tercio de la población mundial trabajaría de esta manera. De acuerdo a un estudio de Ia consultora IDC, actualmente existen 1.200.000.000.000 de trabajadores móviles, entre los que se incluyen los trabajadores móviles de oficina, los trabajadores móviles que no son de oficina, y trabajadores móviles desde el hogar.

La consultora Torres del Trabajo analizó los datos de IDC y restó a la cifra alcanzada por ellos a los trabajadores móviles que regresan a la oficina, para alcanzar una definición más adecuada de teletrabajo. Como resultado de esto, el teletrabajo representaría alrededor de 900.000.000 empleos a nivel global.

      

De la noción de trabajo heredada de la era industrial, se pasa a una forma de empleo flexible, que amplía cada vez más sus fronteras gracias a los smartphones, las tablets, notebook, etc. Efectivamente, la definición estricta de teletrabajo no implica únicamente la distancia, sino también el uso de las TIC -tecnologías de la información y la comunicación-.

Ya no son únicamente los trabajadores de empresas vinculadas a las tecnologías los que pueden trabajar desde su hogar.La posibilidad de contar con una computadora y conexión a internet en la mayoría de los hogares permite a un simple administrativo desarrollar sus tareas en la comodidad de su casa e incluso, por ejemplo, a un profesor de piano, dictar sus clases a la distancia.

El teletrabajo conlleva beneficios tanto para las empresas como para sus empleados. Así lo asegura Sonia Boiarov, directora de Red Experta, quien explicó que a las primeras les significa fundamentalmente una reducción de los costos fijos, por ejemplo en infraestructura. Los altos precios de los inmuebles en las grandes urbes empuja a pequeñas y medianas empresas a modificar sus espacios: de una oficina para cada uno de sus empleados se pasa a la oficina de reuniones, en la que es posible tener 1 o 2 encuentros semanales.

"Con el teletrabajo puede evitarse que en tiempos de crisis se despidan trabajadores"

"Con el teletrabajo puede evitarse que en tiempos de crisis se despidan trabajadores, ya que en lugar de esto, las empresas pueden reducir gastos achicando parte de sus instalaciones", explicó la especialista en conversaciones con Infobae.

Por su parte, los trabajadores también pueden sacar provecho de esta nueva modalidad del trabajo. No solo evitando los gastos de tiempo y dinero que implican viajar al trabajo y comer durante la jornada laboral, sino que también podría a ayudar a quienes padezcan una situación personal o familiar particular.

Una madre que recién acaba de dar a luz, podría querer extender su licencia de maternidad, de la misma forma que alguien que tenga un familiar enfermo, podría preferir acomodar su jornada laboral de manera de poder llevar a cabo sus cuidados.

Además, el teletrabajo permite esquivar todas las enfermedades vinculadas al ambiente laboral como el estrés o el burnout, por ejemplo.

A pesar de estos aspectos positivos, en febrero de este año, la CEO de Yahoo, Marissa Mayer, anunció el fin del teletrabajo en la empresa y pidió a sus empleados que regresen a sus oficinas, abriendo el debate.

La ejecutiva argumentó sus decisión diciendo que era necesario que sus empleados vuelvan a trabajar "codo a codo" para mejorar la comunicación, pero no fue suficiente para evitar los cuestionamientos.

Sonia Boiarov se refirió al tema y señaló que el problema es la forma en la que se aplica esta modalidad. "El teletrabajo no es sólo mandar a los empleados a su casa con una computadora, sino que implica la elaboración de un plan para desarrollarlo, un estudio de las condiciones del hogar donde se va a realizar la tarea, y un cuidado de las cuestiones legales relativas a las condiciones de contratación y los riesgos laborales".

A su vez, refutó la decisión de Yahoo explicando que el home office potencia un tipo de trabajo en equipo "virtual", ya que las reuniones siguen siendo obligatorias y las consultas son permanentes. "El trabajo en equipo es en muchos casos la garantía de creatividad y de iniciativas de los empleados de una firma, que con esta modalidad, no tienen por qué perderse", aclaró.

Por otra parte, algunas opiniones adversas al teletrabajo sostienen que se trata de una nueva forma de flexibilización laboral, aunque esto fue rechazado enfáticamente por la especialista.

"Hoy en día flexibilización no es equivalente a precariedad laboral"

"Hoy los jóvenes piden flexibilidad, piden trabajo desde su casa. Hoy en día flexibilización no es equivalente a precariedad laboral, por el contrario, es requerida y creo que con el tiempo va a ser un nuevo derecho", cuestionó Boiarov.

La especialista subió la apuesta: "Si tengo ganas de viajar, ¿por qué voy a tener que perder mi empleo?. Una de las mayores ventajas del teletrabajo son las motivaciones que experimentan los empleados que reciben una cuota de confianza por parte de sus jefes".

Distintos estudios coinciden con Boiarov y hablan de un aumento de la productividad como resultado de una mayor satisfacción con el trabajo y de la percepción de una mayor libertad y autonomía, fuera de las reglas estrictas (en relación con horarios, protocolos y hasta vestimenta) que rigen en cualquier ambiente laboral.

El gobierno vasco, por ejemplo, lo comprobó a través de una prueba piloto de la que participaron 29 funcionarios. Los resultaron arrojaron un aumento de la productividad en el 70% de los casos y de la calidad del trabajo en un 42%.

La consultora Gallup también realizó un estudio, y entre sus resultados se observa que los trabajadores "a distancia" se mostraron ligeramente más comprometidos con su trabajo: un 32% de compromiso laboral frente a un 28% de los trabajadores "fijos".

Como parte de las conclusiones del mismo estudio, Gallup recomendó un equilibrio entre el teletrabajo y el trabajo en la oficina, de forma de dividir la semana laboral, ya que esta última ofrece la posibilidad de la colaboración entre compañeros de manera más estrecha.