Metas de inflación, el "cepo" que ayudó a otros países a controlar los precios

Durante su discurso en Tecnópolis, la Presidente dijo que gobernar con esta política monetaria es un "cepo a los salarios". Pero economistas explicaron a Infobae cómo ese mecanismo fue eficaz para gobiernos vecinos

 Adrián Escandar 162
Adrián Escandar 162

Las frases en el discurso de Cristina Kirchner continúan resonando en el predio de Tecnópolis. Tras la derrota del Frente para la Victoria en varias provincias durante las primarias, la Presidente cerró filas con sus aliados, criticó a la oposición y también ratificó la política económica del Gobierno.

Y esta revalidación la hizo, ante todo, utilizando las palabras que no muestran la mejor cara del modelo: inflación y cepo. "Cuando te dicen que hay que gobernar con metas de inflación, piden un cepo a los salarios", dijo ante la tribuna.

Pero esta política monetaria que aplican países vecinos de la Argentina no sólo permitió mantener bajos niveles de inflación, sino también una recuperación del poder adquisitivo.Chile, Brasil, Uruguay y Perú son algunos ejemplos en la región.

Si bien este instrumento no es rígido y cambia según quien lo aplique, su objetivo más importante es que un Banco Central alcance y mantenga una inflación reducida y estable. Este cumplimiento le da credibilidad a la autoridad monetaria. 

"Lo más criticable de la frase es que lo importante es el salario real, no el nominal. Los honorarios nominales aumentan menos en otros países que en Argentina porque la inflación es menor. Es el poder adquisitivo del salario lo que importa", dijo a InfobaeMilagros Gismondi, de la consultora Empiria.

La economista destacó que el aumento del salario real promedio fue de un 3% por añoen Brasil, Chile y Uruguay de 2010 en adelante, mientras que en Argentina fue del 1,1 por ciento.

Para Gismondi, las negociaciones paritarias permitieron que la inflación anual –en torno al 25%- "no se sintiera tanto". "En el primer trimestre del año, perdieron por elatraso en las negociaciones y el salario real cayó un 1 por ciento; luego recuperó, y para 2013 quedaría igual que la inflación o algo por encima".

Los que pierden más poder adquisitivo son los asalariados fuera de convenio, pues en algunas actividades se registran actualizaciones menores a la inflación.

Maximiliano Castillo Carrillo, ex gerente de Análisis Macroeconómico del BCRA, coincidió en que las palabras de la Presidente demuestran una confusión entre variables nominales y reales. "Los salarios no provocan la inflación, sino que la genera una política macroeconómica orientada a tener una suba de precios elevada. Y uno de esos precios que se mueve es el sueldo", especificó.

Con todo, el director de la consultora ACM dijo que estas metas "no son un cepo a los salarios, sino un cepo a la inflación. Porque está muy probado que la inflación no es algo bueno para las economías, como tampoco la deflación".

Cómo es en América Latina

El Banco Central de Uruguay (BCU) tiene hace algunos años metas que se cumplen "con un leve desvío", según Gustavo Michelin Salomón, ex vicepresidente del Banco República de Uruguay. En diálogo con Infobae, especificó que la meta actual es del 5% anual con mínimos de 3 y máximos de 7 por ciento.

Además, el economista dijo que el objetivo del BCU es impedir que se deteriore el tipo de cambio. "Para evitar que baje mucho sale a comprar dólares emitiendo por encima de lo programado. Ésta es la principal justificación del desvío leve en el cumplimiento de la meta", indicó. La inflación de los 12 meses pasados se ubicó en torno al 8 por ciento.

"No comparto la frase", aseguró Michelin Salomón sobre las palabras de Cristina Kirchner. Y subrayó: "Los salarios sufren mucho cuando la inflación es imprevista y alta. Sufren mucho más cuando la información es oscura y manipulada".

Estas metas en Brasil se aplican desde la presidencia de Fernando Henrique Cardoso. "Una vez por año, la patronal y los sindicatos negocian el aumento de sueldo, y siempre es un poco más que la inflación", aseguró Gustavo Segré, director de Center Group.

El salario medio real brasileño creció un 18,8% entre 2005 y 2012, según datos de la Cepal. En el mismo periodo, el poder de compra en Uruguay escaló un 36% -empujado por la salida de la crisis económica de 2001- , mientras que el de Chile subió un 19,2 por ciento. La Argentina quedó fuera del listado por la manipulación de los datos oficiales.

En la actualidad, Brasil está lideando con un contexto de alta inflación con una suba interanual del 6,7 por ciento. El ministro de Hacienda, Guido Mantega, incluso dijo que el país está dispuesto a sacrificar crecimiento para frenarla. Y definió a la suba de precios como "la peor cosa que existe". 

"El sueldo se corroe mucho con una inflación alta, independientemente de que luego se pueda recuperar. Y se da otra circunstancia en la Argentina: el dólar no acompaña la suba de precios, generando productos poco competitivos a nivel mundial", adhirió Segré, quien desde su consultora en San Pablo dirige un centro que asesora a exportadores argentinos.

Para Gismondi, las metas que se propusieron los bancos centrales de estos países además lograron estabilizar el crecimiento económico. "La inflación termina afectando el crecimiento a largo plazo, porque no hay inversiones".

En su tesis de grado, la economista destacó que la buena aplicación de este instrumento sólo se logra con un grado considerable de independencia del Banco Central". Para que esto suceda, una de las condiciones principales es que los préstamos del organismo al sector público "deben ser escasos o nulos".

"Las metas de inflación exigen transparencia en la información, objetivos explícitos y un uso de los instrumentos de política auditable por la población. Todo eso lleva a que las expectativas sean más homogéneas en la sociedad, y los trabajadores pueden confiar en que no están perdiendo poder adquisitivo", concluyó Michelin Salomón.