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El doctor Fernando Beltramone (MP 22.205 - ME 9.064) es especialista en Ginecología, Obstetricia y en Medicina Reproductiva y explicó que "la realidad dista mucho de esa idea, y lo cierto es que el acceso a métodos seguros de anticoncepción -utilizados responsablemente- no tiene ningún tipo de incidencia en la fertilidad futura".

Para el integrante del staff del Servicio de Tocoginecología de Clínica Privada Gallia, "es importante destacar que gran parte de las preocupaciones relativas a la fertilidad post-anticoncepción son infundadas, y sin sustento científico".

Primer gran mito: los anticonceptivos hormonales

      

Los

anticonceptivos hormonales

. Son compuestos precisamente hormonales que impiden la ovulación mientras se administran, retomando la ovulación normal al mes o dos de ser suspendidos.

"Éstos se perfeccionaron con los años y existen numerosas formulaciones, todas comparables en eficacia, pero adaptables al perfil de cada mujer según características y necesidades particulares", detalló el especialista, quien diferenció que "desde los primeros tiempos (en la década del '60), en que los contenidos hormonales eran muy altos, se redujo considerablemente la cantidad de hormona presente en el preparado hasta llegar a los anticonceptivos minidosis, con muy escasos o nulos efectos colaterales".

De esta manera, no es necesario el "mes de descanso anual" en el que se suspendían por un mes las pastillas (práctica que origina muchos embarazos no deseados), y éstas se pueden utilizar por muchos años sin consecuencias.

"En relación a este tema –consideró Beltramone- la principal preocupación de muchas mujeres es que al suspender la medicación persista un estado de trastornos en la ovulación, que impida un embarazo. Frente a esta idea, se comprobó hace ya muchos años que dos a tres meses después de dejar de utilizar un anticonceptivo, se retoma la frecuencia menstrual habitual". Es decir, si la persona ovulaba mensualmente antes, tras interrumpir los anticonceptivos volverá hacerlo. Si, en cambio, la paciente tenía trastornos en la ovulación, los seguirá teniendo al volver a su ciclo habitual.

Y destacó que "más infundada aún es la preocupación de que el uso de anticonceptivos hormonales aumenta el riesgo de cáncer ginecológico. De hecho, está demostrado que los anticonceptivos orales no sólo no lo aumentan, sino que disminuyen en un 40-50% el riesgo de cáncer de ovario y de endometrio, efecto sostenido varios años después de suspender su utilización".

Segundo gran mito: el DIU

      

El otro gran mito es el que gira en torno al Dispositivo Intrauterino (DIU).

El DIU más utilizado es el que contiene cobre

, el cual causa un estado de inflamación mínima permanente en el endometrio (que de hecho es el mecanismo anticonceptivo), neutralizando a los espermatozoides.

"La preocupación real en cuanto a este dispositivo se basa en el hecho que al estar los hilos del DIU en la vagina, las bacterias que puedan infectar esta zona asciendan por esos hilos y trasladen la infección dentro del útero o las trompas", contó el especialista, quien resaltó que "la paciente que realmente tiene riesgo de infertilidad posterior es aquella que, teniendo un DIU de cobre, contrae una enfermedad de transmisión sexual (típicamente gonorrea o chlamydias), dejando un daño anatómico en las trompas".

En relación a esto, aseguran los especialistas que la paciente con DIU que tiene pareja estable no padece este riesgo. De la misma manera, un control periódico médico (cada 6 meses), previene o disminuye este riesgo.

"Por otra parte, el DIU que tiene progesterona (endoceptivo) no sólo no presenta este riesgo, sino que la progesterona aparentemente confiere una cierta protección para las infecciones ascendentes. Esto lo hace un anticonceptivo de elección en las pacientes que no tuvieron embarazos y no pueden tomar anticonceptivos, ya que no presentan consecuencias en la futura fertilidad", aseguró Beltramone.

Tras asegurar que "otra preocupación habitual en cuanto al uso del DIU es el temor al riesgo de una perforación uterina", el especialista explicó que "esto, cuando sucede, es más frecuentemente relacionado a la colocación misma del dispositivo, y es poco frecuente en manos expertas. La perforación y migración del DIU a largo plazo es una rareza".

En resumen, puede concluirse que un uso adecuado de la anticoncepción no sólo no impacta en las posibilidades de concepción futura sino que además evita embarazos no deseados y posibilita la planificación del momento adecuado para lograrlo.