Nicolás Stulberg 162
Nicolás Stulberg 162

En horas del mediodía del sábado, el Gobierno fijó el aumento salarial para los choferes de larga distancia en un 23% y dispuso que a partir de ese incremento el gremio de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) deberá "dejar sin efecto" el paro nacional que afecta al transporte de larga distancia.

Desde la cámara que agrupan el transporte se rechazó el aumento por "inviable" y desde el Gobierno se indicó que podría haber sanciones a empresas, mientras se denuncia un "lock out" patronal.

En una resolución firmada por los secretarios Noemí Rial (Trabajo) y Alejandro Ramos (Transporte), el Gobierno intervino en el tercer día de conflicto.

En el primer punto de la resolución, la Nación ratificó la propuesta salarial realizada el pasado 2 de mayo, con un incremento del 18% no remunerativo de enero a marzo -pagadero en dos cuotas-, más el aumento del 23% del sueldo -remunerativo- a partir de abril de 2013 y hasta el 31 de diciembre.

Además, el Gobierno instó a la UTA a dejar sin efecto las medidas de fuerza que inició el pasado jueves y notificó a las cámaras empresarias para que restablezca "de inmediato" las instalaciones y los vehículos que presten servicio.

Después de conocida la resolución, desde la Cámara Empresaria de Larga Distancia (CELADI) se avisó que es "inviable" el aumento decretado. En diálogo con Infobae, Gustavo Gaona, vocero de la entidad, sostuvo, que su sector reconoce el aumento, pero "no puede afrontar los costos", los cuales estimó "en 70 millones de pesos mensuales".

Por su parte, el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, sostuvo que desde su cartera no se van a dejar extorsionar por los subsidios y que si no se levanta al paro van a haber sanciones contra las empresas a las que se va a acusar de llevar adelante un "lock out patronal".

"No va a haber subsidios para las empresas de larga distancia. Es una política de Gobierno", ratificó el ministro.

Voceros del Celadi, rechazaron la acusación y ratificaron que no pueden "garantizar" el aumento decretado a los trabajadores.

Los choferes de larga distancia agrupados en la UTA cumplían el sábado su tercer día de paro en medio de un fuerte malestar de los pasajeros varados en las principales terminales de ómnibus.

El secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Roberto Fernández, había advertido en las últimas horas que la medida de fuerza se había "agrandado".

Ante el paro, la Cámara Empresaria de Larga Distancia (CELADI) había advertido el viernes que casi 80 mil pasajeros en más de 2.000 destinos de todo el país permanecían varados.

Los empresarios sostuvieron, además, que de continuar la medida de fuerza a lo largo del fin de semana, los afectados podrían ascender a 300 mil.