162
162
 162
162
 162
162
 162
162
 162
162
 162
162
 162
162
 162
162
 162
162
 162
162
 162
162
 DyN 162
DyN 162

El próximo jueves 4 de abril se podrá ver en el cine ¿Quién mató a Mariano Ferreyra?, una película que, en forma de relato no-ficción, intenta desenmarañar los hechos y consecuencias que derivaron en el crimen del militante del Partido Obrero, de 23 años, que el 10 de octubre de 2010 fue atacado a balazos por una patota sindical de ferroviarios.

El film, basado en el libro homónimo de Diego Rojas, está protagonizado por el periodista Martín Caparrós, quien hace su debut actoral para encarnar a Andrés Oviedo, un cronista que, poco a poco, se mete de lleno en la investigación del caso, a pesar del freno que intenta ponerle su jefe de redacción en la revista donde trabaja, para no perjudicar los intereses del medio.

El desempeño de Oviedo para averiguar qué hay detrás de la muerte de Mariano Ferreyra le revela un estado de corrupción gremial, cuyos máximos beneficiarios son sus dirigentes –entre ellos, el ex líder de la Unión Ferroviaria, José Pedraza–, enriquecidos groseramente a costa de los trabajadores tercerizados y del dinero del Estado, con la complicidad de funcionarios del Gobierno.

      

Los directores Alejandro Rath y Julián Morcillo intercalaron material documental y testimonios de familiares, amigos y periodistas con recursos de ficción, para volcar el contenido del libro de Rojas en una película de una hora y veinte minutos de duración.

Para lograr una impactante reconstrucción del ataque, ocurrido a la vera de las vías del ferrocarril Roca, en el barrio porteño de Barracas, contaron con la colaboración de militantes del PO, varios de ellos, testigos presenciales del hecho.

"La idea era mostrarlos a ellos hablando en las asambleas previas, y una voz en off que fuera relatando lo que pasó desde esa mañana hasta la muerte de Mariano. Pero llegamos a pensar que teníamos la cantidad de gente necesaria para una reconstrucción interesante. Increíblemente lo hicimos en pocas tomas, fue como trabajar con actores reales. Ni siquiera les tuve que decir mucho lo que tenían que hacer, porque en definitiva recreaban una situación que viven asiduamente y que vivieron ese mismo día", explica Rath en diálogo con Infobae.

La escena logra un registro muy realista, con la cámara ubicándose dentro de la mirada de uno de los militantes y de los trabajadores tercerizados atacados. "Fue fuerte porque tuvieron que revivir una situación muy tensa y dolorosa. De hecho, cuando llegamos al momento de la muerte de Mariano, hubo gente que se empezó a ir porque no podía seguir", cuenta el director.

La figura de Mariano Ferreyra no aparece representada dentro del grupo hasta que su cuerpo, tapado por compañeros que lo asisten, se ve tendido, producto de la herida de bala. Y esto tiene que ver con una decisión de los creadores: "La intención fue hacer de él algo colectivo. De no individualizarlo en una persona, sino que la cámara fuera una visión subjetiva de los militantes en su totalidad. Porque, en definitiva, si bien él era una persona muy valorable, podría haber caído cualquiera", sostiene Rath.

      

Una de las pruebas con las que contó la Justicia para la investigación del caso fue el audio de la única entrevista que dio José Pedraza –señalado como instigador del ataque–, y que Diego Rojas incluyó en el libro ¿Quién mató a Mariano Ferreyra? Esa grabación nunca había sido difundida en los medios. Y ahora forma parte de la película.

"Pedraza cuenta con su propia voz cómo se manejan ellos, el nivel de impunidad y de cercanía con el poder político. Un tipo que da una entrevista pensando que no va a terminar preso. Tiene un nivel de seguridad sobre su posición que da miedo. En un momento Rojas le pregunta por qué, si sabía quién había efectuado los disparos, nunca lo había denunciado. ¿Vos creés que los ferroviarios somos botones?, le responde él".