Verónica Guerman/Teleshow.com 164
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Alejandro Sanz ofreció el jueves por la noche el primero de los tres shows programados en Buenos Aires, o mejor dicho en "la Tierra del Tango", como a él le gusta llamar a esta ciudad. En el club GEBA, el artista español hizo vibrar al público, que en su mayoría eran mujeres, interpretando los temas de su último disco "La música no se toca", así como también los grandes éxitos que marcaron su carrera.

"Buenas noches, Buenos Aires, ¿cómo están?, este es un concierto para que ustedes lo disfruten, para que salgan con el corazón lleno, va para ustedes el concierto", afirmó el cantautor español al comienzo de su presentación, que arrancó con los temas "Llamando a la mujer acción", "Cómo decir sin andar diciendo", "Se vende" y "Desde cuándo".

Con un gran despliegue de luces y una banda renovada, Alejandro brindó un espectáculo musical durante casi dos horas en el que en reiteradas oportunidades bromeó con que iba a presentar temas nuevos que acababa de componer, antes de cantar canciones clásicas de su repertorio como "Nuestro amor será leyenda", "El alma al aire", "La Habana" o "Quisiera ser".

Durante el recital, Sanz, quien ha logrado vender más de 22 millones de discos a lo largo de su carrera, confesó que cuando le contó a su madre que quería ser músico, ella no estuvo de acuerdo con ese sueño que tanto anhelaba para su vida. Más allá del pensamiento de su mamá, él decidió dedicarse a la música.

"Cuando le dije a mi madre que iba a ser músico, me dijo que estaba loco y que cumplir un sueño era una utopía. Hace poco me dijeron una buena definición de utopía: es como la línea del horizonte, si te acercas cinco pasos, te alejas cinco pasos... para eso sirve la utopía, para caminar", explicó el artista.

Más tarde, interpretó "Enséñame tus manos", "Para que me quieras", "Hay un universo de pequeñas cosas", "Me iré" y "Llega, llego soledad", el tema que le dedicó a Buenos Aires y cuya letra de la canción está puesta en una baldosa en la plaza Rodríguez Peña, que está ubicada en Barrio Norte.

El español volvió a hacer gala de su gran sentido del humor cuando el público femenino coreaba a gritos "que moviera la colita". "Lo hice en Rosario y prometí no hacerlo más... ustedes no quieren ver esto", aseguró Alejandro, entre risas. Luego, le pidió a uno de sus músicos que "moviera la colita" por él: "Mike no tiene vergüenza, pero yo sí. Mi hijo está aquí y quiero que crezca saludable, no creo que sea bueno para su educación".

Luego, sonaron los temas "Cuando nadie me ve", "Mi soledad y yo", "Yo te traigo... 20 años", "Corazón partío", "No me compares", "No es lo mismo" y "Looking for paradise", que interpretó junto a la talentosa corista Sara Devine.

También se destacó en el show la banda internacional de músicos talentosos que acompañaron a Alejandro en el recital. Entre ellos se encontraban el director musical Mike Ciro (de Nueva York) y también en guitarra; Chris Hierro (Nueva York y República Dominicana) en teclado y coros; Nathaniel Townsley (Estados Unidos) en batería; Carlos Martín (de Valencia, España) en percusión; Brittany Denaro (Boston) en guitarras; Alfonso Pérez (Barcelona) en piano, coros y guitarras; Julie Mendez (Nueva York) en vientos, coros y percusión menor; y las coristas Sara Devine (Nueva York), Jackie Mendez (Miami), Katia Díaz (Estados Unidos) y Brigitte Sosa (Islas Canarias).

"Es un calorcito en el alma el que se siente cada vez que vengo a Buenos Aires, los quiero muchísimo", aseguró el artista en el final del concierto, cuando sonaron los temas  "La música no se toca", "Mi marciana", "¿Y si fuera ella?" y "Amiga mía", que fueron un broche de oro para una noche inolvidable.

Cabe recordar que Alejandro Sanz se volverá a presentar en GEBA el sábado 9 y el domingo 10 de marzo. Luego, el cantante continuará con la gira internacional "La música no se toca" y visitará diversos países como Chile, Brasil, Venezuela, Colombia, Panamá, Costa Rica, Estados Unidos y España.

Por Constanza Kong