Atrás había quedado la eliminación de la Copa del Mundo España 1982, que se llevaría puesto a César Luis Menotti. Pese a haber logrado el mundial en Argentina 1978, la AFA daba un vuelco total en la elección del nuevo entrenador y su sucesor sería Carlos Salvador Bilardo.

Un día como hoy, el "Narigón" era confirmado en el cargo que cualquier entrenador desearía desempeñar: en la Selección Argentina. Antes que esto, el "Doctor" había coqueteado con el buzo de DT como ayudante de Osvaldo Zubeldía, quien dirigía en Estudiantes de La Plata en 1970. Un año más tarde empezaba a escribir su propia historia en el elenco platense salvándolo del descenso y peleando algún que otro campeonato a mediados de esa década.

El propio Carlos Salvador Bilardo explica su paso por la Selección

Sin embargo, Bilardo se ganaría el llamado a la Selección tras el Campeonato Metropolitano obtenido en 1982, que le permitió saltar a la fama gracias a la forma novedosa de jugar. Ni bien se calzó el buzo más deseado, el "Narigón" dejó su sello. Sus comienzos no fueron fáciles, ya que recibió muchas críticas. Igual, se alzaría con la Copa del Mundo México 1986 y sería finalista en Italia 1990.

Bilardo fue un revolucionario en la época. Parte de las críticas nacían en su forma 'extraña' de jugar. Además, incorporó a la Selección a varios debutantes, en su mayoría futbolistas de Estudiantes de La Plata e Independiente, los mejores clubes del momento. Su gran acierto, y eje de muchas críticas, fue brindarle la capitanía a Diego Armando Maradona y no a Daniel Passarella, el referente.

Las finales de los Mundiales México 1986 e Italia 1990

Argentina campeón y subcampeón, respectivamente

El tiempo le terminaría dando la razón, ya que Diego se convertiría en el mejor jugador del Mundial de México y principal artífice de la consagración.

      
 

Cuatro años más tarde, le tocaría llegar a la última instancia y perder la final con un penal muy cuestionado. Más allá de esto, Bilardo ya había escrito su propia historia y dejado su impronta grande en el fútbol argentino y mundial. Porque como lo reconoció la Word Soccer, una prestigiosa revista inglesa, un nuevo sistema de juego había llegado. 'El último sistema táctico del Siglo XX', compuesto por un líbero, dos stoppers, cinco mediocampistas y dos delanteros.

Tras el subcampeonato en Italia 1990, Bilardo dejó el puesto y aunque el presidente de la Nación por poco le imploraba seguir, no volvió. Desde el 28 de octubre del 2008, es el director general de Selecciones Nacionales, cargo en el cual continúa ejerciendo sus tareas.