Reuters 162
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 Cancillería 162
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El Gobierno argentino consiguió el respaldo de distintas personalidades y académicos de Europa en su reclamo de soberanía por las Islas Malvinas. Durante esta mañana, el canciller Héctor Timerman mantuvo una reunión donde se suscribió a una declaración convocando al diálogo entre la Argentina y el Reino Unido para solucionar pacíficamente la disputa por el archipiélago.

La embajadora argentina en Londres, Alicia Castro y los presidentes de las comisiones de Relaciones Exteriores del Congreso de la Nación Argentina, el senador Daniel Filmus y eñ diputado Guillermo Carmona, formaron parte de la delegación argentina encabezada por por Timerman.

Allí firmaron un texto junto a políticos, académicos, escritores y periodistas de Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Dinamarca, España, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa, Reino Unido, Rumania y Suecia. Los países integran los 18 Grupos Europeos Pro Diálogo sobre la Cuestión Malvinas.

De acuerdo a las resoluciones aprobadas por la ONU, la declaración firmada por la representación europea reconoce que "desde hace 180 años existe la controversia entre la Argentina y el Reino Unido" por las Islas Malvinas y que "Gran Bretaña usurpó a Argentina en 1833". Allí, se lamenta que el país invasor se niegue a sentarse a negociar sobre la cuestión soberana a pesar de que "este llamado al diálogo ha sido apoyado reiteradamente por toda la comunidad internacional".

El documento subraya la posición de América Latina, que "se ha opuesto a lo que considera la persistencia de un enclave colonial en la región y aboga por la pronta reanudación de las negociaciones".

"América Latina es una zona de paz y la escalada militar británica es motivo de preocupación en todos los países de la región", alerta el escrito. Y llama la atención sobre el hecho de que "el Reino Unido continúa realizando actividades unilaterales en el área de disputa en el Atlántico Sur -la exploración y explotación de recursos naturales renovables y no renovables- en contravención a las resoluciones de las Naciones Unidas".

"Esto incluye -continúa- la creciente militarización de la zona por parte del Reino Unido, que ha convertido a las Islas Malvinas en una de las áreas más militarizadas del planeta".

La declaración firmada junto a los europeos

Desde hace 180 años existe una controversia entre la Argentina y el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas, que Gran Bretaña usurpó a Argentina en 1833. Más recientemente, en 1965, la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció la existencia de esta disputa de soberanía través de la Resolución 2065. La misma establece que la Argentina y el Reino Unido deben encontrar una solución pacífica, teniendo en cuenta los intereses de los habitantes de las islas, y exhorta a ambas partes a negociar. 

Desde ese momento y hasta 1982 tuvieron lugar negociaciones entre ambos países, en el marco de las cuales se analizaron distintas opciones, incluyendo la posible transferencia de las islas, la administración conjunta y el retroarriendo. 

Estas negociaciones se interrumpieron con el comienzo de la guerra en 1982 y nunca se reanudaron. La guerra tuvo lugar cuando la Argentina estaba gobernada por una dictadura militar que persiguió, torturó e hizo desaparecer a 30.000 de sus ciudadanos. Cuando Argentina perdió la guerra, el gobierno militar colapsó, y los gobiernos democráticos posteriores han rechazado unánimemente recurrir  a la guerra por las islas. Argentina está comprometida a través de su Constitución Nacional de 1994 a resolver la disputa de soberanía de manera pacífica, respetando los intereses de los habitantes de las islas. 

Desde el retorno de la democracia en diciembre de 1983, la Argentina no constituye una amenaza para el Reino Unido o las Islas Malvinas. En Argentina continental ya vive una gran comunidad de descendientes de británicos perfectamente integrados al quehacer nacional. Argentina ha reiterado su compromiso con el diálogo, y las Naciones Unidas continúan exhortando a ambas partes a reanudar las negociaciones. Todo sugiere que valdría la pena que el Reino Unido restablezca el diálogo que existía antes de 1982. 

Sin embargo, el gobierno del Reino Unido se niega a dialogar. 

Este llamado al diálogo ha sido apoyado reiteradamente por toda la comunidad internacional. América Latina, en particular, se ha opuesto a lo que considera la persistencia de un enclave colonial en la región y aboga por la pronta reanudación de las negociaciones. 

Entretanto, el Reino Unido continúa realizando actividades unilaterales en el área de disputa en el Atlántico Sur -la exploración y explotación de recursos naturales renovables y no renovables- en contravención a las resoluciones de las Naciones Unidas. Esto incluye la creciente militarización de la zona por parte del Reino Unido, que ha convertido a las Islas Malvinas en una de las áreas más militarizadas del planeta. América Latina es una zona de paz y la escalada militar británica es motivo de preocupación en todos los países de la región. 

            En vista de lo expresado, los abajo firmantes deseamos hacer un llamado al gobierno del Reino Unido para reanudar el diálogo con la Argentina. Estos dos países democráticos tienen una larga tradición de amistad y mutua cooperación, y este año coinciden como miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Creemos que solo por medio del diálogo podrán demostrar al mundo su vocación por la paz y el respeto por el derecho internacional.  

Londres, 6 de febrero de 2013