162
162

"La ansiedad elevada ante los exámenes consiste en una serie de reacciones emocionales negativas que algunos alumnos sienten ante las evaluaciones. Puede ser normal cuando nos moviliza hacia nuestros objetivos, pero cuando se da a niveles muy elevados, puede interferir seriamente en la vida de la persona y obstaculizar el avance hacia las metas", explicó el Dr. Juan Manuel Bulacio, médico psiquiatra y presidente de la Fundación ICCAp.

La ansiedad puede ser anticipatoria cuando el sentimiento de malestar se produce a la hora de ponerse a estudiar o al pensar en qué pasará en el examen, o situacional si ésta acontece durante la propia prueba. "En la mayoría de los casos, existe un agente real o percibido que activa la ansiedad. Este puede ser sencillamente una mala experiencia anterior o se puede estar pensando en exámenes anteriores de otros compañeros o en las consecuencias negativas que acarrea salir mal en el examen, etc.", explicó el experto consultado por Infobae.

El temor desmedido también puede deberse a una falta de preparación para la evaluación. Cuando esto sucede puede ser que errores en la distribución del tiempo, malos hábitos de estudio o un "atracón" de lectura la noche anterior incrementen considerablemente la ansiedad, cuyos efectos pueden acarrear: taquicardia, tensión muscular, náuseas, sequedad en la boca, sudoración, imposibilidad de actuar, de tomar decisiones, de expresarse o manejar situaciones cotidianas.

"Como consecuencia, se puede tener dificultad a la hora de leer y entender preguntas, organizar pensamientos o recordar palabras o conceptos. También es posible experimentar un bloqueo mental (quedarse en blanco), lo que se manifiesta en la imposibilidad de recordar las respuestas pese a que estas se conozcan. Por último, las reacciones emocionales pueden llevar a sentirse aprehensivo, inquieto, enfadado o desvalido", indicó Bulacio.

Los tips para reducir la ansiedad por el Dr. Bulacio:

1             Es fundamental, habiendo preparado el material de estudio, no evitar la situación de examen.

2             Darse un tiempo para hacer las cosas necesarias antes del examen (revisar material de estudio, hacer esquemas, repasar los temas, etc.). El tiempo de estudio debe incluir la realización del "plan de estudio", el cuidado de los materiales necesarios, el orden y el monitoreo de los resultados parciales.

3             Aumentar la confianza en uno mismo revisando frecuentemente el material.

4             Establecer metas de estudio y afrontarlas paso a paso para no saturarse.

5             Tratar de relajarse con las siguientes técnicas:

-              Respiración abdominal.

-              Relajación muscular: tensar y relajar los diferentes grupos musculares. Sentir la sensación de relax que se produce e identificar estados de tensión de los músculos para relajarlos inmediatamente.

6             Pensar positivamente sobre uno mismo. Tratar de tener pensamientos que ayuden a manejar el estrés, pensamientos que ayuden a mantenerse concentrado.

7             Permitir que el joven maneje el tiempo de ocio con la libertad del caso.

8             Mantener un buen programa de actividad física, horas de sueño y alimentación.

9             Estar atento a la subjetividad del joven, sin excederse en el control ni en las preguntas o recomendaciones.

10           Sostener actividades y conversaciones familiares ajenas al tema.

11           Pedir asesoramiento profesional cuando la ansiedad es severa o se presentan situaciones difíciles de manejar.

Martín Medina: "Yo suelo estudiar lo màs importante a última hora, nunca paso la noche previa sin dormir. Considero que es peor desvelarse y estudiar. Al momento del examen siempre estoy tranquilo y aparento seguridad en una prueba oral. 

Mauro Turinetti: Estudiar a full y el dia antes me relajo, salgo a correr, miro peliculas, y descanso bien.

Para el Dr. José Sahovaler -médico psiconalista especialista en niños y adolescentes-, cuando un alumno es evaluado puede sentir que lo examinan como persona y no por sus conocimientos. "Se siente evaluado como sujeto y que se juega mucho más que una nota en matemática o en lengua"; afirmó.

En diálogo con Infobae, el especialista recomendó poner el examen en su justa valía, descubriendo que es solo una prueba. "Hay chicos que se suicidaron porque les fue mal en una prueba y no se dan cuenta de que es solo una evaluación de conocimiento y no de vida, aunque ello tiene que ver con mecanismos inconscientes, ya que no siempre se pueden manejar con el deseo o la voluntad".

Para el Dr. Daniel Schmukler, médico psicoanalista, es difícil determinar una causa para el temor excesivo a los exámenes. Por lo general, corresponde a la interacción de varios factores -no siempre fáciles de determinar- y que probablemente se vayan ocasionando en la infancia. Puede presentarse en chicos o jóvenes con antecedentes de situaciones traumáticas relacionadas con los primeros años de escolaridad.

"A veces puede suceder por el comienzo de la escolaridad cuando aún no se han completado los parámetros madurativos, que hacen que el niño perciba su desfasaje con respecto a sus pares, aunado a una falta de percepción de la dificultad por parte de los educadores de turno con sobreexigencia parental, etc. Algunas veces puede estar más relacionado con situaciones traumáticas familiares (separación de los padres, muerte de algún familiar, etc.) cuya angustia es desplazada e interfiere con la posibilidad de una escolaridad placentera", explicó el especialista, que destaca que se encuentra casi siempre un trastorno de la autoestima.

Finalmente, Schmukler indicó que el tratamiento estará relacionado con la búsqueda y comprensión de las causas que lo motivan. "Requerirá de apoyo profesional especializado, pero también de comprensión y acompañamiento familiar", finalizó.