En un edificio de la avenida Rivadavia al 3200, dos delincuentes irrumpieron con una copia de la llave y se dirigieron hacia el segundo piso, donde se encontraron con una vecina. En ese momento la toman como rehén y la obligan a ingresar en su departamento.

Dentro de la vivienda, le robaron celulares y un plasma. Sin conformarse con esto, los ladrones le comunicaron a la mujer que su objetivo no era robarle a ella sino a uno de sus vecinos, de quien sabían que tenía una caja fuerte.

De esta forma, la obligaron a acompañarlos hacia el departamento que realmente "les interesaba". Al no encontrarse los dueños en el lugar, rompieron la puerta con una barreta e ingresaron en el lugar.

En ese momento, encerraron a la rehén en el baño y comenzaron a revolver la vivienda hasta que encontraron la caja fuerte. Con una herramienta lograron sacarla y se la llevaron. Un vecino relató que los delincuentes salieron con un plasma bajo el brazo, la caja fuerte y una computadora.