Un clásico del fútbol argentino y condimento que nunca falta en ningún encuentro son los famosos papelitos que son arrojados por los hinchas para alentar la salida de su equipo.


Esta acción, que ya es un clásico dentro del folklore argentino, comenzó un día como hoy, pero hace 50 años en un clásico entre Quilmes y Banfield en el Florencio Sola, donde el visitante ganó 1 a 0 con gol de Ángel Del Moro.


Uno de los protagonistas de esta movida fue un vecino llamado Hipólito Irigoyen, quien en diálogo con El Sol de Quilmes contó: "Fui a la Cervecería Capitti a pedir etiquetas que no usasen. Me dijo que tenían disponibles 90 millones y se sorprendió cuando le pedí todas porque pensábamos utilizarlas en los distintos partidos".


"El 19 de agosto fuimos a Banfield con el que siempre hubo una enorme rivalidad. Ellos, los del Taladro, decían que no nos iban a dejar tirar las etiquetas o que en todo caso se encargarían de quitárnoslas. Es cierto que se apoderaron de algunas, pero nosotros fuimos precavidos. Todo el mundo se encargó de llevarlas en cualquier medio disponible, e incluso sobre la tribuna visitante, con un alambre y un gancho, fuimos distribuyendo las etiquetas entre los hinchas. Cuando los de Banfield se avivaron, era tarde. Quilmes salió a la cancha y fue una nube de etiquetas que durante varios minutos cubrió el cielo del estadio banfileño. Habíamos distribuido cerca de 2.100.000 etiquetas", recordó el hincha.


De eta manera, un grupo de hinchas cerveceros le dieron comienzo a uno de los condimentos más importantes dentro del folklore argentino.