IBM, un gigante que cumple 100 años

Apostó por la innovación cuando el mercado teconológico era aún una promesa. Su historia, desde su participación en la misión Apollo a la luna en 1969 al desarrollo de la primera computadora personal, en 1981. Las causas de su retroceso ante Microsoft y Apple


"Con casi 200 mil millones de dólares de capitalización bursátil, IBM está muy por detrás de Apple, pero se mantiene aún así en el firmamento tecnológico, codo a codo con Microsoft, aunque con muchos más años en su haber", reseña AFP.

Día a día, usuarios de todo el mundo utilizan sus inventos, tal vez sin percatarse. Lo hacen cada vez que pasan el código de barras de un producto por la caja del supermercado, o cuando guardan información en sus discos duros.

IBM introdujo el disco duro magnético en 1956 y el disco floppy en 1971. En esa época también desarrolló el primer código de barras, un sistema que permitió las transacciones en los cajeros automáticos y la banda magnética para las tarjetas bancarias.

La compañía ayudó a hacer de la PC un producto dominante, "pero rápidamente se encontró fuera de un mercado que ayudó a crear", afirman desde Associated Press. "Se confió en el Intel para los microprocesadores y de Microsoft para los programas, quedándose vulnerable cuando la industria de las PC despegó y los competidores comenzaron a utilizar la misma tecnología", remarcan.

Entre sus principales hitos tecnológicos destacan las tarjetas perforadas, en 1923; la incorporación de su tecnología a la misión Apollo a la luna en 1969; la primera computadora personal en 1981 o el superordenador Deep Blue que derrotó a Gary Kasparov, el mejor jugador de ajedrez del mundo en 1997.



La historia de su nacimiento

IBM nace oficialmente en 1911, a partir de la fusión de tres empresas especializadas respectivamente en la relojería, las balanzas y las herramientas de ayuda al cálculo utilizadas por los organizadores del censo estadounidense.

Tres años más tarde, esta empresa bautizada CTR contrató como director general a Thomas Watson, que permanecerá en el cargo hasta 1956, cuando lo sucedió su hijo. Hasta 1971, Thomas Watson padre e hijo moldean la cultura de lo que a partir de 1924 se llamó International Business Machine, IBM.

IBM se desarrolló gracias a su gusto por las "grandes apuestas", analiza Dag Spicer, conservador del Museo de Historia de los Ordenadores (Computer history museum) en Mountain View.

"Durante la Gran Depresión, Tom Watson continuó fabricando máquinas, incluso sin haber mercado", explica Spicer. Entonces, cuando en 1935 el presidente Franklin Roosevelt creó el organismo de administración de las jubilaciones, "IBM era la única empresa que tenía el equipamiento preparado" para tratar los millones de expedientes surgidos de la noche a la mañana, lo que le garantizó un dominio sin igual en el sector de las tarjetas perforadas, agregó.

Para finales de la década de 1960, IBM fue la única empresa tecnológica en los primeros 10 lugares de la lista Fortune 500.