Alejandro Toledo, Keiko Fujimori, Luis Castañeda y Pedro Pablo Kuzcynski eligieron pasearse por los programas de espectáculos, donde bailaron, cantaron, jugaron y cocinaron en su afán de ganarse unos puntos extras.

En ese tour farandulero, los peruanos vieron al ex mandatario cocinar, cantar y responder preguntas de espontáneos en el estudio. Mientras que la congresista, hija del ex jefe de Estado Alberto Fujimori, visitó un programa especializado en cine para hablar de su vida de casada y preparar un plato típico, el lomo saltado.

En tanto, el ex alcalde de Lima, famoso por ser de muy pocas palabras, se confesó en vivo y hasta pidió que le busquen novia ya que es divorciado. Mientras que al ex ministro de Economía le presentaron a la mujer que días antes le había tocado los genitales en un recorrido proselitista por el Callao. "Felicitaciones, usted me hizo subir varios puntos en las encuestas", le dijo el candidato.

El analista político Luis Benavente opinó que "la carrera electoral parece un carnaval, muy pintarrajeada, todos se disfrazan, bailan mal pero bailan. Estoy pensando para las próximas elecciones abrir una academia de baile para candidatos".

Yhony Padilla, experta en medios, dijo que "la presencia de los candidatos en programas de farándula no es nada gratuito; estos saben que pueden llegar más fácil al pueblo que en un mitin, pese a las críticas".

"Todos los que estamos viendo en esta campaña la recordaremos como una de las peores en varias décadas por el exceso de insultos y la escasez de ideas", dijo a su vez el analista Augusto Alvarez Rodrich.

El único que no participó de los paseso mediáticos fue el nacionalista Ollanta Humala -actual puntero en las encuestas- que calificó todo este episodio con las mismas palabras de Vargas Llosa: como "una payasada".