Lula da Silva empieza a gozar de los beneficios de haber pasado por la presidencia. Arrancó con su nueva labor de conferencista, a lo que se dedican la mayoría de los ex mandatarios.

Según el diario Folha, cobró 200 mil reales (U$S 120 mil) de honorarios, los que serán los más caros para un disertante en el mundo de los negocios.

LG, la empresa contratante, no quiso informar cuánto se le pagó a Lula. Sólo aclaró que habló sobre la macroeconomía del país en una reunión cerrada para clientes y representantes.

"Se lo contrata para decir cómo está viendo las cosas", aseguró el director del futuro Instituto Lula, Paulo Okamoto.