El ministro de Interior y Justicia, Germán Vargas Lleras, aseguró la presencia de diferentes organizaciones criminales en el 75% del territorio colombiano (compuesto por 32 departamentos), cuyo accionar delincuencial incluye todo tipo de delitos. "Se debe ejercer control para evitar que se sigan presentado situaciones que fueron advertidas: parálisis en vías terrestres, acciones sicariales, extorsión y amenazas de muerte", explicó el ministro.

El funcionario solicitó a las autoridades locales que emitan las respectivas alertas tempranas y que sigan los protocolos establecidos por el Gobierno para lograr la captura de sus cabecillas e integrantes de las bacrim (como se las llama apocopando "bandas criminales"). Según el ministro, las autoridades municipales deberán "reforzar las medidas de seguridad" en las zonas de injerencia de este tipo de organizaciones delincuentes para evitar "futuras sorpresas".

El vicepresidente de Colombia, Angelino Garzón, explicó que estas organizaciones son el resultado de una alianza diabólica entre antiguos paramilitares, gente vinculada con la criminalidad organizada al servicio del narcotráfico, antiguos guerrilleros y, duele decirlo, algunos ex militares y policías (ver nota relacionada).

Las bacrim proceden de forma similar a los paramilitares, porque poseen estructuras militares, dominio territorial y vínculos con sectores estatales, fuerza pública. Infolatam los califica como las sucesoras de las Autodefensas Unidas de Colombia (unos 32.000 integrantes de las AUC, de extrema derecha, se desmovilizaron entre 2003 y 2006, durante el gobierno de Álvaro Uribe –2002-2010– a cambio de beneficios jurídicos).

El director de la Policía Nacional, Óscar Naranjo, declaró que "luchar contra las bacrim es una altísima prioridad. Y es un proceso que afecta de manera trasversal todo el asunto de seguridad nacional y ciudadana. Estas bandas tienen capacidad de generar alianzas con la guerrilla de las FARC, pero también de generar empresas sicariales en centros urbanos".

El ministro Vargas Lleras reconoció que la situación más delicada se registra en el departamento de Córdoba, donde casi la totalidad de sus municipios está en alerta por la acción de las bandas conocidas como los Urabeños, Águilas Negras, Rastrojos y los Paisas.  Allí existe una pugna entre los Urabeños, aliados de Las Águilas Negras, y los Paisas, aliados con los Rastrojos.

No es casualidad que el ministro de Defensa, Rodrigo Rivera, haya anunciado en este departamento que ya se han "dado instrucciones a las Fuerzas Militares y la Policía Nacional para que se inicie desde ya un operativo sin precedentes de registro, control e interdicción de esos puntos del departamento y cerrar el paso a los narcotraficantes que están utilizando la costa para sacar droga".

"Los colombianos vamos a ganar la batalla contra las bandas criminales. Así como otros que se creían intocables cayeron en el pasado, también los actuales jefes de las bacrim y sus estructuras también van a caer", desafió Rivera.