162
162
 162
162
 162
162
 162
162
 162
162

Mauricio Macri, jefe de gobierno de la Ciudad, debió gastar unos cuantos minutos de su fiesta de casamiento con la empresaria Juliana Awada para tomar agua. Pero no fue la sed por tanto baile la que obligó a Macri a ingerir líquido, sino un bigote falso con el que se atragantó mientras simulaba ser Freddie Mercury.

El ministro de Salud Jorge Lemus fue quien lo auxilió por el percance, que si bien asustó un poco a los invitados, no evitó que se desencadenaran risas e ironías al ver que ya todo había pasado. ?Eso lo hizo Freddie para que no cante más?, fue la ironía popular.

En Radio 10, el jefe de gabinete Rodríguez Larreta, llegado de Tandil, contó cómo fue la fiesta: ?Hubo buena comida, era asado; buena bebida. Además la tarde estuvo hermosa, a pesar que la noche anterior había llovido mucho y eso obligó a que antes de la fiesta resulte inevitable el paso de un avión fumigador para evitar la plaga de mosquitos?.

?Mauricio estaba feliz, hace ya bastante tiempo que se lo ve contento, desde que inició su relación con Juliana?, indicó Larreta en alusión al ánimo del jefe de Gobierno.

También contó que si bien se habló de política, el tópico no ocupó la totalidad de la noche y desmintió por completo que el discurso en agradecimiento de la ahora esposa de Mauricio Macri haya tenido tintes políticos: ?Ella sólo dijo gracias a la gente que acompañó a su esposo?.

Por último aseguró que la fiesta fue íntima, que la pareja estuvo rodeada de amigos y familia, y que no hubo regalos, dado que Mauricio y Juliana decidieron la plata se destinara a una fundación.