EFE 162
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El presidente de Chile, Sebastián Piñera, reiteró que su gobierno está dispuesto a regularizar las uniones de hecho en el país y que no discriminará por preferencia sexual.

Aunque descartó modificaciones sobre el régimen matrimonial, dejó claro su compromiso para "resolver problemas reales de gente real".



En este país, dijo, "existen dos millones de personas que conviven sin estar unidas en matrimonio. Tal como lo he expresado tantas veces, nuestro gobierno no va a discriminar ni por origen social o étnico, (o) por condición económica, (de) preferencia sexual u opción religiosa".


En un acto público celebrado en la capital chilena, Piñera Echenique expresó que promoverá una legislación que resuelva problemas "reales, de carácter patrimonial, de salud (o) herencia de esas parejas".



Luego, acotó que tal iniciativa se hará "sin desnaturalizar lo que es esencia del matrimonio: (...) la unión entre un hombre y una mujer".


Esta regulación jurídica, proyecto que forma parte del programa de gobierno del mandatario, despierta reticencias en sectores conservadores y miembros de la coalición oficialista, ya que pronostican una eventual legalización de los matrimonios entre personas del mismo sexo.



En tanto, en Argentina el debate para autorizar el matrimonio de personas del mismo sexo será llevado al recinto el miércoles 14 de julio, en lo que seguramente será una extensa reunión parlamentaria. El proyecto autoriza el matrimonio entre personas del mismo sexo modificando varios artículos del Código Civil. Además, a diferencia de Chile, otorga a las parejas homosexuales la posibilidad de adoptar.



El diputado chileno del derechista Unión Demócrata Independiente (UDI), Patricio Melero, mostró su rechazo a la medida y apuntó que "no es la oportunidad para presentar una iniciativa de ese tipo.


"Somos partidarios del matrimonio de la forma natural de generar la unión entre cónyuges y la formación de familia, y no nos gustaría se produjera un doble estándar", manifestó el diputado de la UDI.



Sin embargo, el partido Renovación Nacional mostró su apoyo a la medida.


Al respecto, el senador Alberto Espina expresó: "Es absolutamente razonable que personas que conviven y son del mismo sexo, o que tienen un sexo distinto, puedan tener una regulación patrimonial en sus relaciones; lo considero positivo".



"Creo que no afecta a la institución del matrimonio y tampoco lleguemos al extremo si hay diferencias", argumentó.


De igual forma, desde la oposición de centro-izquierda existe un amplio apoyo a la eventual presentación del proyecto de ley.