El ex policía José González Ocampos fue detenido en la localidad argentina de El Dorado, separada por el río Paraná de la paraguaya de Mayor Otaño, y llevado a Ciudad del Este, a 330 kilómetros de Asunción, en la frontera con Brasil, donde es investigado por varios casos de secuestro.

Las indagaciones hechas a González derivaron en el allanamiento de una vivienda en Presidente Franco, a diez kilómetros de Ciudad del Este, fronteriza con la brasileña Foz do Iguazú, en donde fueron apresados otros tres miembros de la banda y donde se encontró a la niña Kaena Agrizzi, hija de Pedro Anselmo Agrizzi.

Agrizzi, de nacionalidad brasileña y dueño de una de las tiendas más importantes de artículos electrónicos de Ciudad del Este, fue secuestrado la noche del pasado martes en Foz do Iguazú junto a su hija, pero fue liberado para que juntara el dinero del rescate.

Los detalles del hecho, que no fue denunciado a las autoridades, no se conocían hasta el hallazgo de la niña con los tres hombres que la mantenían cautiva, explicó el jefe de Investigación de Delitos de Ciudad del Este, comisario Antonio Gamarra.

La banda exigió a Kaena un rescate de un millón de dólares y los captores fueron sorprendidos en momentos en que rebajaron el monto en 500.000 dólares, añadió Gamarra, quien explicó que González Ocampos está sindicado como uno de los cabecillas del grupo liderado por el brasileño Valdecir Pinheiro.

Las autoridades paraguayas responsabilizan al brasileño de diez casos de secuestro, entre ellos el del encargado de negocios del grupo religioso Moon en Paraguay y el del japonés Hirokazu Ota, liberado el 20 de abril pasado tras 20 días cautiverio y el pago de 138.000 dólares.

Gamarra indicó que con la detención de González Ocampos el grupo delictivo ha quedado debilitado, pues otros cinco presuntos miembros fallecieron el 6 de mayo pasado en una localidad del este del país en un enfrentamiento armado con las autoridades.