162
162

La doctora Adriana Carrá es neuróloga y Jefa del Área de Enfermedades Desmielinizantes del Hospital Británico de Buenos Aires.

En diálogo con Infobae.com explicó que hay dos claves en el tratamiento de la Esclerosis Múltiple: la detección temprana (cuanto antes se hace, más se retrasa el desarrollo natural de la enfermedad) y retrasar lo más posible la discapacidad (que la persona esté sin apoyo la mayor cantidad de tiempo posible).

Carrá destacó que el presentado por ella y un equipo de profesionales es el primer ensayo internacional desarrollado en Argentina y que consistió en el seguimiento desde 1996 de 174 personas hasta el día de hoy.

Algunos de los resultados más relevantes consistieron en que los pacientes que antes tenían una recaída por año, pasaron a tener una cada cinco, así como el 59% no tuvo recaída durante los 10 años que duró el estudio.

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad crónica discapacitante, inflamatoria y neurodegenerativa que afecta a más de 2.500.000 de personas en el mundo (según informa la Organización Mundial de la Salud), de las cuales alrededor de 6.000 se encuentran en la Argentina.

?No queremos decir que lo que presentamos es lo mejor?, destacó Carrá, quien aclaró que ?es lo que descubrimos, de lo que más datos hay en el país?.

En dicho seguimiento se monitorearon a 174 pacientes, con edades comprendidas entre 18 y 55 años. Los resultados presentados permitieron advertir una mejora en la calidad de vida de los pacientes, que se relaciona con tres aspectos fundamentales: la reducción del índice de recaídas, el retraso en la aparición de discapacidades y la buena adhesión al tratamiento, que exige a los pacientes autoadministrarse una inyección subcutánea diaria.
Interferones y el con mitoxantrona (cinco drogas aprobadas)

El tratamiento consistiría en una inyección diaria, que se la puede aplicar el paciente. La novedad radica en que la droga trabaja dentro del cerebro y aumenta los mecanismos de neuroprotección.

Al ser consultada acerca de la vida que pueden llevar las personas que padecen esta enfermedad, Carrá destacó que la idea central de este tratamiento es que el paciente ?haga una vida normal; que las mujeres que lo deseen puedan cumplir con sus embarazos?.

?Durante el embarazo hay pocas posibilidades de tener algún brote?, destacó la profesional, quien recomendó que ?después del parto, se sugiere una lactancia breve para retomar cuanto antes el tratamiento?.

Carrá remarcó que el Programa Médico Obligatorio (PMO) prevé que la obra social o prepaga cubra un porcentaje del tratamiento (que ronda los 1.700 a 2.000 dólares mensuales) y el Estado, el restante.

Los síntomas iniciales a los que se debe prestar especial atención tienen que ver con la alteración de la visión, pérdida de nitidez, mareos, pérdida de fuerza en las piernas, dificultades para caminar, entre otros.

"Seguimiento a 10 años en pacientes tratados con acetato de glatiramer?, fue el nombre del trabajo presentado por Carrá, en el que participaron también profesionales del Hospital Británico, Hospital HIGA de La Plata, FLENI, Hospital Italiano, Hospital Ramos Mejía, Hospital San Isidro y el Sanatorio Allende (Córdoba).

La esclerosis múltiple en fase de recaída remisión (EM R-R) es la forma más común de la EM en las personas con menos de 40 años de edad y representa alrededor del 55% de las personas que sufren de EM.

Las recaídas que presenta la enfermedad se observan con intervalos irregulares durante un período de varios años, seguido por períodos posteriores de remisión completa o parcial.

El seguimiento de pacientes tratados con acetato de glatiramer realizado en la Argentina fue un estudio abierto, prospectivo y multicéntrico, coordinado por Carrá.

En dicho seguimiento se monitorearona a 174 pacientes, con edades comprendidas entre 18 y 55 años. Los resultados presentados permitieron advertir una mejora en la calidad de vida de los pacientes, que se relaciona con tres aspectos fundamentales: la reducción del índice de recaídas, el retraso en la aparición de discapacidades y la buena adhesión al tratamiento, que exige a los pacientes autoadministrarse una inyección subcutánea diaria.

Con respecto a la tasa de recaídas, el 73% de los pacientes mostró una reducción del índice de recaídas lo que equivale a una recaída cada 4.7 años. En relación a la discapacidad, después de más de 10 años de terapia con acetato de glatiramer, el 76% de los pacientes aún caminan sin asistencia y el 73% de los pacientes permanecieron estables o mejorados durante la administración de este fármaco.

Por otra parte, el 59 % de los pacientes se mostraron dispuestos a continuar con la autoadministración diaria de las inyecciones, lo que confirma la excelente adherencia al tratamiento. Al mismo tiempo, entre las pacientes se registraron 8 embarazos con nacimientos sanos y 3 embarazos en curso.

La doctora Ruth Arnon, recnocida inmunóloga israelí y responsable - junto con el profesor Michael Sela ? del desarrollo del acetato de glatiramer, explicó cómo en la investigación básica en modelos animales este fármaco pudo reducir drásticamente la enfermedad. Los mecanismos de acción observados en el acetato de glatiramer fueron: inmunomudalción (contribución a la desinflamación, uno de los aspecto caraterísticos de esta enfermedad), neuroportección (de la función neuronal y su supervivencia), neurogénesis (creación de nuevas neuronas) y prevención de la desmielinización o pérdida de la mielina, que recubre las fibras nerviosas y permite la conducción de impulsos elétricos entre las fibras del sistema nervioso central.