(EFE)

Atletas de la Argentina y Chile que participan en los VIII Jugos Odesur protestaron contra los dirigentes deportivos de su país tras haber ganador medallas de oro y bronce respectivamente.



Los miembros del equipo argentino de remo que obtuvo seis oros en los VIII Juegos Odesur denunciaron a los dirigentes de la Asociación local de ese deporte por su "gestión poco seria" con la selección y reclamaron su renuncia masiva, además de la del seleccionador Raúl Abadie.



Al terminar las competiciones de remo en la Laguna de Los Padres, cercana a la ciudad bonaerense de Mar del Plata, Bruno Siviero, ganador el viernes de una medalla de oro, tomó el micrófono y leyó una nota en nombre de la plantilla argentina de remeros.



Las denuncias contra Abadie comenzaron el viernes, cuando los hermanos Sebastián y Santiago Fernández, ganadores del oro en doble par, aseguraron que el entrenador hizo "lo imposible" para evitar que participaran en los Juegos.



Santiago Fernández, cuarto en individual "scull" de Atenas 2004, acusó a Abadie y a los dirigentes de no haber permitido que compitiera en esa modalidad en estos Juegos.



Abadie "es un tipo que no construye, sino que destruye. Tiene un problema personal conmigo, me complica en todo lo que puede, le dice a los chicos de la selección que no se junten conmigo.



Y los dirigentes me quieren sancionar porque lo critiqué. Son dictadores", dijo el deportista.


Fuentes cercanas a la delegación argentina de remo dijeron hoy a Efe que "es muy delicada la situación" entre dirigentes y deportistas y que los triunfos de estos han dejado "mal parados" a los primeros.



Protesta chilena


En tanto,

Atletas chilenas subieron hoy al podio de la gimnasia rítmica por primera vez en la historia de los Juegos Odesur, pero sus representantes mezclaron la alegría y el orgullo con un fuerte resentimiento contra la Federación de su país, a la que acusaron de no haberles dado apoyo alguno.



Las chilenas ganaron el bronce en la modalidad de conjuntos alternados (cinco anillas, aros y mazas). Su entrenadora, Marcela Ramírez, fue castigada hace un mes por supuestas faltas disciplinarias y la separaron del cargo, no la acreditaron para los Juegos y ha tenido que ver las competiciones desde las gradas, entre el público.


"Estamos contentas porque es el premio a un gran esfuerzo. Sufrimos mucho para llegar acá, tuvimos cero respaldo de la federación, pero es lindo, porque le ganamos a un país muy fuerte, como es Venezuela", dijeron a Efe las gimnastas chilenas.