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El sorpresivo retiro de Club de Amigos de la Liga Argentina de Voleibol, tras consagrarse campeón en la temporada pasada, dejó un interrogante que plantea hasta qué punto conviene armar un equipo competitivo para ganar el título si después debe dejar el certamen por los altos costos económicos que debe afrontar un plantel consagrado.



Este no fue el único caso ocurrido desde que comenzó a disputarse el campeonato en 1996, ya que hubo varias instituciones que pasaron por la misma situación en un corto, mediano o largo plazo, y todas por cuestiones similares.



Sólo dos de los nueve equipos que se consagraron campeones todavía permanecen en la máxima categoría de este deporte sin siquiera haber alterado sus nombres de origen.



Es que River, ganador del certamen en 1998/99, y Bolívar, bicampeón en 2002/03 y 2003/04, son los únicos sobrevivientes, aunque el equipo bonaerense es el que aparece como el más fuerte y vuelve a ser candidato al título como en las últimas ediciones.



¿Por qué los equipos que ganan el torneo desaparecen al año siguiente o en un lapso no demasiado largo? La mayoría de los casos fueron por situaciones económicas, aunque también hubo ciertas cuestiones de estrategia por parte de las empresas que estaban al frente del proyecto y que perjudicaron directamente a las entidades.



El presidente de la Asociación de Clubes de la Liga Argentina de Voleibol (ACLAV), Víctor Taiariol, opinó que "la primera causal de esta situación es económica, porque los equipos se forman con un criterio muy parecido y de alguna manera hay que incorporar jugadores, entrenadores y una estructura para que marque algunas diferencias".



"Esos elementos y hasta incluso la forma de manejo del equipo por parte de los dirigentes hace que se incurran en presupuestos mayores", sostuvo Taiariol en declaraciones a la agencia Noticias Argentinas.



"Esto se ha producido en varios casos, no en todos, porque hay algunos, como el de Swiss Medical u Olimpikus, en los que la empresa se retiró por una cuestión de estrategia", completó el dirigente.



¿Espíritu deportivo?

Taiariol explicó que con estos antecedentes "la idea es que las empresas que gerencien clubes de vóley sean de características deportivas y no comerciales". "Las deportivas tienen un proyecto atado a un desarrollo de inferiores, la formación de jugadores, competencias de todo tipo, mientras que las comerciales dicen: voy, me presento, me ofrecen un buen proyecto, hago muy buena publicidad, salgo campeón y me retiro. Algo de eso ha pasado, pero la idea es que las empresas permanezcan y que no se den más las otras situaciones", indicó.



El ejemplo más reciente es el de Club de Amigos, que anunció su retiro por no poder afrontar los gastos económicos que ocasiona participar en el certamen. Taiariol dijo que la decisión le causó "sorpresa", al tiempo que reconoció que "los costos van creciendo año tras otro" por la expansión de este deporte a lo largo del país y el presupuesto que implican los traslados de los planteles.



La entidad de Palermo se sumó a una larga lista de instituciones que dejaron de participar por idénticos problemas, aunque las que más ruido hicieron fueron aquellas que salieron campeonas de la Liga.



Historia
Peñarol de Mar del Plata

fue el primer equipo en adjudicarse el título, pero cuando tuvo que defenderlo se retiró por falta de apoyo dirigencial, algo que también le pasó a Boca, que venía de ser segundo.



En 1997/98 el ganador fue

Luz y Fuerza, de Necochea

, aunque un par de años después desapareció por cuestiones económicas. Náutico Hacoaj fue campeón en 1999/2000, conformando un gran plantel, pero luego no pudo repetir esta buena campaña.



Un cuarto puesto, dos veces séptimo y un quinto lugar fueron las posiciones que ocupó el equipo antes de ser penúltimo y descender de categoría hace dos temporadas.



Hacoaj

trató de buscar alguna empresa que aporte dinero para formar un equipo capaz de pelear el título y afrontar los gastos. Lo consiguió con Le Coq, aunque no pudo hacer una buena campaña y se despidió de la máxima categoría jugando como local, en Saladillo.



En 2000/01 la empresa

Olympikus

irrumpió en el voleibol y conformó un equipo competitivo, utilizando a Azul Voley Club como entidad para participar, ya que necesitaba una institución afiliada para jugar.



La apuesta salió de la mejor manera porque se consagró campeón en ese período, aunque su permanencia no fue larga, ya que al año siguiente fue cuarto y el sponsor decidió alejarse.



El elenco siguió participando con su antiguo nombre (Azul Voley Club), pero los resultados ya no fueron los mismos.



En 2001/02 la fusión entre Sportivo Rojas y Scholem Aleijen dio sus frutos y el equipo se consagró campeón, con un plantel poderoso que amenazaba con repetir al año siguiente. Sin embargo, la aparición de

Bolívar

, liderado por el conductor y empresario

Marcelo Tinelli

, lo derrotó en la final y se adjudicó el certamen en 2002/03.



Esa temporada fue recordada porque en

Rojas Scholem

apareció como patrocinante la empresa "Cuatro Cabezas", cuyo titular es

Mario Pergolini

, máximo "enemigo" televisivo de Tinelli, y la Liga ganó en publicidad y repercusión con este enfrentamiento.



Pero Pergolini no iba a durar mucho porque un año después se alejaba del club por diferencias con la organización del campeonato, cuyos derechos de comercialización estaban a cargo del conductor de ShowMatch.



Rojas Scholem no fue el mismo equipo, porque en 2003/04 fue noveno y no clasificó a los playoffs y al año llegó la separación de ambas entidades.



Scholem Aleijen se fusionó con

Rosario Sonder

(marca de indumentaria deportiva) y participa hasta la actualidad con ese nombre.



Bolívar fue el ganador en las ediciones 2002/03 y 2003/04, mientras que en 2004/05 se le cortó la chance de ser tricampeón por culpa de

Social Monteros

, que ya hacía un año que contaba con Swiss Medical como patrocinador y competía con ese nombre.



Sin embargo, a la hora de defender el título, el elenco tucumano quedó huérfano de sponsor porque la empresa de medicina privada se alejó de la Liga al señalar que su desembarco había generado grandes pérdidas económicas y escasa rentabilidad.



Se retiraron de la plaza y de la disciplina deportiva, por lo que Social Monteros recuperó su nombre original y siguió participando, aunque tuvo muchas dificultades para afrontar los gastos que le ocasionaba competir.



Entonces, se produjo el triste desenlace, porque el elenco tucumano no pudo torcer su destino y descendió el torneo pasado, tras finalizar último.