162
162

El Banco Central logró superar esta semana los 26.000 millones de dólares de reservas líquidas, en el marco de una agresiva política de intervención cambiaria.

La autoridad monetaria volvió a comprar este viernes con fuerza, al adquirir 93,1 millones de dólares, mientras que no operó en euros. De esta forma, el promedio de compras de los últimos 20 días fue de 60,2 millones de dólares. El nivel de reservas alcanzó los 26.002 millones de dólares.

Debe señalarse que este período del año, entre mayo y julio, se registra el pico de liquidación de exportaciones, lo que lleva al ente emisor a registrar un saldo mayor en su compraventa de divisas en el mercado cambiario, sin que esta intervención devenga en un efecto inflacionario por la emisión de pesos para adquirir dólares.

De esta forma, el BCRA persiste en su objetivo de alcanzar los 28.000 millones de dólares cuando llegue fin de año.

El 3 de enero de 2006, la Argentina concretó el pago anticipado de la deuda con el Fondo Monetario Internacional por 9.500 millones de dólares. Esto provocó que las reservas se redujeran hasta los 18.500 millones de dólares.

En menos de siete meses, el organismo que dirige Martín Redrado recuperó ya casi el 90 por ciento de los recursos utilizados para ese fin. Las reservas son clave en la estrategia oficial de mantener el mayor margen de maniobra posible para aplicar medidas económicas.

El dólar se mantuvo y cerró la semana a 3,07 pesos para la compra y 3,10 para la venta en las principales casas de cambio y bancos del microcentro porteño, prácticamente el mismo nivel que mostró durante todo el mes de junio.

Los analistas financieros consideran que antes de fin de año las reservas estarán en el mismo nivel o superarán el monto que había previo al pago de la deuda con el FMI, con el cual la Argentina evitó el permanente control de su economía que realizaba el organismo financiero internacional.

De todos modos, la cifra definitiva de las reservas se publicarán recién en dos días, ya que la última información brindada hoy por la entidad monetaria está sujeta a ajustes por cierre.

La autoridad monetaria complementa esta política de intervención en el mercado de cambios con su programa de absorción de dinero a partir de tres elementos: un sistema financiero con alta liquidez que cancela anticipadamente sus deudas junto con un sector público que ahorra y un Banco Central con un balance fortalecido y superavitario.

A partir de algunos incentivos generados por el BCRA, la cancelación anticipada de redescuentos que habían sido otorgados durante la crisis fue uno de los principales factores de contracción en 2005 y es el más importante en 2006.