En el puerto mineralero de Punta Colorada, sobre la costa marítima, en el golfo de San Matías, a 30 kilómetros de la localidad rionegrina de Sierra Grande se concretará hoy el embarque del primer cargamento de pellets de hierro con destino a China tras la reactivación del complejo minero que perteneció a la empresa estatal Hipasam.

Unas 65 mil toneladas de concentrado de hierro, que permanecen desde hace 17 años en un playón cercano al muelle, serán cargadas en el buque "Lazzey" de bandera panameña, para zarpar entre el martes y el miércoles con destino a Oriente.

De esta forma se concreta la primera exportación de mineral por parte de la firma Minera Sierra Grande, subsidiaria de la Leng Cheng Mining de capitales chinos, que en febrero del año pasado recibió la concesión de todas las instalaciones paralizadas desde 1992.

Durante los catorce meses transcurridos los nuevos operadores, realizaron tareas de limpieza de túneles y reparación de los sistemas eléctricos, de carga y ventilación forzada en el complejo, fundado en la década del setenta por Fabricaciones Militares.

Todavía no se reiniciaron las tareas de extracción de mineral por la demora en la llegada a Sierra Grande de los gigantescos camiones, de construcción especial, que transportarán las rocas desde el interior del socavón.

El área de explotación comprende el yacimiento subterráneo, con más de 50 kilómetros de galerías, el "pique central" de 500 metros de profundidad, el sector de trituración de mineral, las plantas de preconcentración y concentración, y el ferroducto que traslada el material hacia Punta Colorada.

Hipasam llegó a ocupar 1.500 personas y durante casi dos décadas constituyó el eje principal del desarrollo económico-social de la localidad ubicada 310 kilómetros al sur de Viedma, sobre la Ruta Nacional Tres.

El primer embarque, que mañana comenzará simbólicamente en horas de la tarde en presencia del gobernador Miguel Saiz, se realiza con material que fue extraído en el año 1989, poco antes del cierre de la disuelta Hipasam, por aquellos tiempos proveedora de los hornos siderúrgicos de la ex Somisa.

Todas las expectativas de la zona, en especial de los diez mil habitantes de Sierra Grande que atravesaron 15 años de profunda crisis, están puestas en la completa reactivación del complejo minero e industrial.

Los empresarios chinos pagaron un canon único de 6,5 millones de dólares estadounidenses, en enero de 2005, y anunciaron inversiones por unos 25 millones de la misma moneda estadounidense, para acondicionar instalaciones y adquirir nuevo equipamiento.

Los yacimientos de hierro de Sierra Grande fueron descubiertos en 1945 por el geólogo Manuel Reynero Novillo, pero recién en los años 60 la dirección general de Fabricaciones Militares impulsó la creación de Hipasam, que en 1972 inició la construcción de las obras.

La explotación del complejo ferrífero comenzó en 1978 y un año más tarde se realizó el primer embarque hacia los hornos de Somisa; alcanzando el mejor nivel de producción en 1986 con 646.000 toneladas de hierro procesado.

"Desde el socavón de la mina de Sierra Grande empezará la revolución productiva", había dicho en 1989 el candidato Carlos Menem, durante el último tramo de su campaña electoral que lo llevó luego a su primer período presidencial.

Más tarde se comprobó que la única revolución que se propuso fue la mal llamada "neoliberal", que bajo la Ley 23.696 de Reforma del Estado, sancionada a sólo un año después de asumir la presidencia inicio el desguace del estado nacional.

El complejo minero de Sierra Grande, a 320 kilómetros de la capital de Río Negro, Viedma, es la reserva de hierro más grande de Latinoamérica que en 1992 recibió el tiro de gracia: se dispuso la cesación de la explotación.

Un año antes había recibido la primera advertencia: el decreto 160/91 dispuso que 1.300 mineros de Sierra Grande quedaran sin trabajo.

En 1969 la Dirección General de Fabricaciones Militares, el Banco de Río Negro y el Banco Nacional de Desarrollo crearon Hipasam (Hierro Patagónico Sociedad Anónima Minera), para extraer de Sierra Grande unas dos millones de toneladas de pellets (producto que contiene un 68 por ciento del mineral), para alimentar los gigantescos hornos de Somisa, en San Nicolás.

Como sucede con cualquier gran emprendimiento, se produjo una ola migratoria en busca de la nueva fuente laboral. El pueblo de Sierra Grande llegó a tener casi 20.000 habitantes que vivían alrededor de la mina y la economía que generaban los 5.000 obreros, dando trabajo incluso a un puerto en el Golfo de San Matías, con capacidad de 60.000 toneladas.

El complejo minero fue, en todos estos años, explotado apenas en un 20 por ciento, quedando por extraer el 80 por ciento restante, y todas las reservas de fósforo que rodean al mineral principal.

Hipasam fue cerrada definitivamente en 1992, pese a las puebladas y protestas populares.

La explotación de Sierra Grande estuvo siempre bajo la tutela de Fabricaciones Militares, y Menem logró lo que ni siquiera pudo José Alfredo Martínez de Hoz en la última dictadura.

El gobierno provincial creó en 1993 Hiparsa (Hierro Patagónico Rionegrino Sociedad Anónima) con la supuesta intención de volver a poner en marcha la mina más grande al sur de Río Grande. Pero todo fue en vano, la reactivación del yacimiento tuvo que aguardar hasta 2006 durante la actual gestión del presidente Néstor Kirchner de resultas de un acuerdo con inversores chinos.