162
162

Según la prensa cubana, los jóvenes de entre 16 y 23 años han comenzado a utilizar, en forma cada vez mas generalizada, un adminículo en el interior del pene para aumentar la potencia sexual.

Denominada "la perla" se trata de un minúsculo objeto que puede elaborarse con oro, plata, acrílico o plástico obtenido de un cepillo de dientes.

Un artículo aparecido en el diario "Juventud Rebelde" advierte que el proceso de inserción se efectúa sin asistencia médica y en condiciones higiénicas inadecuadas.

''Es una práctica bastante extendida en todo el país en muchachos muy jóvenes" manifestó al diario "El Nuevo Herald" un médico residente en La Habana.

En varios centros de asistencia comenzaron a observar graves secuelas, como sangrados, infecciones y hasta gangrenas que obligan a amputar parte del pene.

La sexóloga alemana Monika Krause, calificó esta conducta juvenil de "verdadera locura, sólo explicable como resultado de una ignorancia espantosa sobre la sexualidad humana''.

La profesional que dirigió en Cuba el Centro Nacional de Educación Sexual recordó otros métodos también muy arriesgados, como aplicarse bálsamo chino y pimiento en los genitales.

El hábito parece haber surgido en las prisiones y en grupos de hippies durante los años 60 y proliferó luego mediante marinos mercantes cubanos que importaban ''la técnica'' tras sus viajes por Europa y Asia.

La salvaje moda llegó a la literatura con el escritor cubano Pedro Juan Gutiérrez que publicó "El Rey de La Habana", donde el protagonista deslumbra en sus relaciones sexuales por el uso de "una perla".