CEDOC 162
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Robert Cox, el ex director del tradicional diario inglés en la Argentina, Buenos Aires Herald, explicó en una entrevista cómo fue el papel de los periodistas colegas durante los años de dictadura instalados a partir del golpe del 24 de marzo de 1976 e hizo referencia al alto grado de aceptación que la irrupción de los militares en el poder tuvo en la población. 
 
Entre los periodistas que Cox nombra y que tuvieron una activa participación durante esos años, figuran Horacio Verbitsky, José Claudio Escribano, Joaquín Morales Solá, Bernardo Neustadt, Mariano Grondona, y Jacobo Timerman.

"Lo que la mayoría de la gente no recuerda del golpe es que la mayoría de los argentinos estaba, no sólo esperándolo sino queriéndolo", comienza Cox su entrevista en la revista Noticias, de esta semana. 
 
Cox comentó que el papel de los principales periódicos de la época jugaron un rol fundamental para alimentar esta sensación global entre los argentinos y la ejemplificó a partir de una conversación que tuvo con un colega de otro diario porteño.
 
"Semanas antes, estuvimos hablando con un periodista de El Cronista Comercial. 'Yo quiero que vengan los militares, porque por lo menos me van a llevar preso, porque soy de izquierda, pero no van a torturarme o tirarme en una zanja como la Triple A', nos decía. Los diarios estaban llenos de violencia en las primeras páginas, posiblemente, estaban creando el clima para el día del golpe".
   
Cox explicó que "durante el Proceso los periodistas querían informar, pero los dueños no los dejaban. Ojo, no sólo hablo de (Bernardo) Neustadt y de (José Claudio) Escribano como apoyo de los militares" y agregó que "también me parece muy mal que los periodistas se metan en la guerrilla, como hizo Horacio Verbitsky".
 
Cox le dedicó un párrafo especial al centenario diario de la Argentina al contar que mandó una carta de lectores al periódico para recalcar lo que él veía como un déficit en las organizaciones civiles del país: "Yo mandé una carta a La Nación porque alguien me atacó, y puse que la justicia falló en la Argentina durante el Proceso, pero también los diarios fallaron. Y La Nación, obviamente, tachó eso".
 
"Cuando yo estuve en la Argentina una vez, era el momento en que (Joaquín) Morales Solá hablaba de la autocrítica. ¡Pero no estaba hablando de la autocrítica de él! ¡No! Todo el mundo quiere ser autocrítico, pero no de sí mismos", dijo Cox en la entrevista.
 
El inglés, que ahora trabaja para el diario norteamericano The Post and Courier, de Charleston, piensa que "para muchos, Claudio Escribano es un buen periodista en todo sentido, y tal vez lo sea", aunque expresó que "desafortunadamente durante el Proceso estuvo totalmente con los militares. Y que yo sepa nunca hizo autocrítica alguna".
 
"Creo que Mariano Grondona hizo algo, más o menos... Para mí era trágico volver a la Argentina y ver a las mismas personas que apoyaron a los militares...", manifestó Cox.
 
Al ser consultado sobre su relación con Jacobo Timerman, Cox dijo que "como ser humano me gustaba muchísimo, a veces era muy humano, pero su ética era terrible. Me decía: '¿Qué quieres, Cox, ir al Cielo?'" y agregó que "la mayor corrupción de Timerman era entrar con Güiraldes a voltear a (Arturo) Illia, fundar la revista Confirmado para eso. Esa era su corrupción" y manifestó que si Jacobo viera a su hijo Héctor como funcionario nacional -actualmente se desempeña como Cónsul general argentino en Nueva York- "se pondría totalmente furioso".

Además, el ex director del primer diario en denunciar la desaparición de personas, comentó que la actual titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini no pertenecía a la línea fundadora de esa organización y que recién la conoció en 1980, en el declive del gobierno militar.

Sobre ella, dijo que "es como la Pasionaria. Hebe no es inteligente en mi opinión. Hace un antiamericanismo bobo. Yo tengo mucha simpatía hacia ella, obviamente sufrió mucho. Pero ella no fundó las Madres, no estaba entre las fundadoras. Pero yo no tengo que hablar... no tengo que hablar".

"La primera vez que vi a Hebe fue afuera del país", continuó Cox y añade que "nunca la vi cuando estábamos con las Madres, y yo iba casi todas las semanas a las marchas para estar con ellas. Y si yo no podía ir, mandaba alguien del diario. Pero la primera vez que la vi fue en un programa de TV pública en Nueva York, cerca de 1980".