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La Corte Suprema de Justicia confirmó ayer la condena contra el escritor Ricardo Piglia y la editorial Planeta por la manipulación de uno de los concursos literarios más importante de la Argentina, en su edición 1997, otorgado a la
obra "Plata Quemada", de ese autor.
 
La Corte rechazó una última apelación presentada por Piglia y la editorial, con lo que quedó firme el fallo que obliga a resarcir con diez mil pesos más intereses a otro novelista que se vio perjudicado por el concurso amañado.
 
Así, el escritor Gustavo Enrique Nielsen, quien compitió pero no salió seleccionado, cobrará la indemnización por la "predisposición o predeterminación del premio en favor de la obra de Ricardo Piglia".
 
Nielsen, patrocinado por el abogado Gabriel Len, había obtenido ya en febrero pasado un fallo favorable en la Cámara Civil, que hasta ahora no estaba firme porque Piglia y la editorial habían decidido recurrir a la Corte.
 
"Poner en tela de juicio los certámenes no es lago que yo busqué con este tema", dijo Nielsen en Radio 10 y agregó que sólo buscó hacer justicia con este concurso en particular y que es un "autor que salió de un concurso literario" y que seguirá presentándose en ellos.
 
Nielsen explicó que él llevó el "juicio contra Planeta y Piglia a raíz de que se violaron las bases en ese momento porque ganó una obra (Plata Quemada) que ya estaba contratada por la editorial. Fue un arreglo interno".
 
"Este proceso se siguió durante ocho años y entre mi abogado y yo fuimos sacando a la luz cómo fue ese mecanismo, por el cual Piglia no lo ganó con todas las de la ley, sino por izquierda. Mi obra era 'El amor enfermo' y perdí... aunque ahora gané", dijo un contento Nielsen.
 
Pero el tribunal desestimó el planteo el 29 de setiembre pasado emitió las cédulas de notificación de la decisión al propio Piglia y a Guiller Schavelzon, responsable de Planeta.
 
El fallo confirmado, emitido por los jueces de la Sala G de la Cámara Civil, Leopoldo Montes de Oca, Hugo Molteni y Carlos Bellucci, sostenía "Piglia, o más específicamente sus obras, no debió postularse para la obtención del premio".
 
"Se encontraba vinculado contractualmente con la empresa editora 'Espasa Calpe Argentina' desde el mes de junio de 1994 para el aprovechamiento económico futuro de los derechos emergentes de diversas obras... Piglia había transferido por título oneroso la producción literaria por la que cobró 50 mil dólares al firmar el contrato de junio de 1994 y otros 50 mil un año después", señalaron los jueces.
 
"Dicha producción no había producido el rédito inicialmente previsto, de manera que se vislumbró la posibilidad cierta de una razonable recomposición patrimonial mediante la adjujdicación del premio correspodiente al año 1997", explicaron.
 
En el jurado del premio participaron, entre otros, Mario Benedetti, Marí Esther De Miguel, Tomás Eloy Martínez y Augusto Roa Bastos, pero según los jueces tuvieron ""menguada intervención".
 
Según el fallo, para determinar al ganador del concurso no fueron leídas por el jurado las 264 obras presentadas, pues el jurado habría necesitado 132 semanas, "es decir aproximadamente dos años y medio".
 
"Debe admitirse la predisposición señalada, que alteró lasbases y condiciones del concurso de marras", concluyeron los camaristas y confirmó ahora la Corte.