Un total de 72 presos oriundos de Rosario, alojados en la cárcel santafesina de Coronda, realizaban ayer una huelga de hambre en reclamo de ser trasladados a otra unidad penitenciaria, ya que creen que sus vidas corren peligro tras el motín ocurrido en abril último, en el que 14 reclusos fueron asesinados.

Así lo informó el interventor del penal, Jorge Bortolozzi, quien dijo que la resolución del conflicto depende ahora de la decisión que pueda tomar el juez que investiga el motín, Julio César Arri.

Los reclusos que se plegaron a la huelga son 72, la totalidad de los alojados en el pabellón 12 de ese penal ubicado a 45 kilómetros de la ciudad de Santa Fe. Según el interventor, los presos reclaman ser alojados en penales rosarinos, ya que consideran que sus vidas están en peligro desde el sangriento motín del 11 de abril pasado.

Voceros vinculados a la población carcelaria informaron que uno de los presos en huelga denunció días atrás que un guardiacárcel le entregó unas esposas y se ofreció como rehén para que ingresaran al pabellón 7 del penal -donde se alojan los reclusos santafesinos- y se vengara por la matanza de 14 internos cometida durante aquella revuelta.

Paralelamente, un grupo de presos envió una carta a distintos medios de comunicación en la que afirmó que desde que hicieron pública esa actitud del guardia, sus vidas corren peligro y advirtieron sobre la posibilidad de que el fin de semana próximo se produzca un cruce de visitas de los reclusos santafesinos y rosarinos, que podría derivar en un nuevo enfrentamiento.

Es que debido a que el domingo próximo es el día del padre, las autoridades penitenciarias resolvieron que todos los internos de la prisión puedan recibir visitas, las que se realizarán en los pabellones para evitar encuentros en los espacios comunes, por ejemplo los patios y el comedor de la unidad.

No obstante, como será inevitable que afuera del penal se encuentren familiares de los presos rosarinos con los de los santafesinos, las autoridades penitenciarias convocaron a policías de la Unidad Regional XV de Santa Fe, para que colaboren en el operativo de seguridad que se implementará en la zona.

Entre el 11 y 12 de abril pasado, en el penal de Coronda, se produjo una revuelta que derivó en una "cacería humana", cuando presos santafesinos atacaron a los rosarinos en una aparente venganza por el crimen de un líder del primer grupo.