Luego de realizar una inspección ocular en República Cromañón días atrás, los mismos camaristas que anteayer pusieron en libertad a Omar Chabán, se mostraron conmovidos frente a los medios por lo que consideraron "una cámara de gas".

De los tres camaristas, sólo Rodolfo Pociello Argerich votó en disconformidad con lo que pedía la defensa de Chabán.

María Laura Garrigós de Rébori y Gustavo Bruzzone son los juristas que se mostraron favorables a que el dueño de la "cámara de gas" saliera en libertad, ya que no podía permanecer preso cuando se lo presumía inocente, no guardaba antecedentes similares y no se teme por su fuga, a pesar de que estuvo prófugo de la Justicia las primeras horas posteriores a la tragedia.

Según fuentes cercanas a la causa, la defensa de Chabán, encabezada por Pedro D'Attoli esperó que finalmente se diera el nombramiento de Garrigós de Rébori para pedir la excarcelación a la Cámara del Crimen, conociendo su perfil "garantista". Naturalmente, para la encargada de defender los derechos humanos de las personas, Chabán, el presunto responsable por la muerte de 193 personas no reviste peligrosidad alguna como para volver a su casa tranquilamente.

Garrigós de Rébori (a quien le dicen Malala en Tribunales), ha compartido largas jornadas de seminarios con la actual ministro de la Corte Suprema Carmen Argibay Molina, es miembro junto a la jueza que se mostró en contra de las prisiones preventivas, de la Asociación de Mujeres Jueces de la Argentina. Ambas, por lo que se nota, comparten excarcelar mientras no haya sentencia firme, aunque la persona esté sospechada de ser la responsable por la muerte de 193 jóvenes y niños.

La jueza también liberó a un hombre acusado de haber distribuido pornografía infantil por correo electrónico. Acusado en primera instancia de haber cometido "delitos contra la integridad sexual", el delincuente se encuentra en libertad por un aspecto técnico en el proceso de su detención, amparado por el fallo de la polémica camarista.

Por su parte, Gustavo Bruzzone, un "zaffaronista" de la primera línea, tiene un perfil aún más radicalizado en torno a la garantía que deben tener los delincuentes. Algunos lo definen directamente como un "abolicionista", pero solo para afuera, según sus propios colegas. "La cárcel está llena de pobres" pero el magistrado es uno de los primeros en liberar a personajes que pueden pagar una caución de 500.000 pesos.

Es camarista desde hace siete meses, y entre sus fallos más rimbombantes figuran la excarcelación de Alfredo Di Zeo, un peligroso barrabrava de Boca, así como también a un delincuente con probadas estafas realizadas con tarjetas de crédito.

"Soy el sucesor de Zaffaroni" se ufana siempre el camarista que dejó en libertad a Chabán en los pasillos tribunalicios. En Tribunales aseguran que tiene miles de causas similares que dan cuenta de este "orgullo", sin conocerse bien qué es lo que lo inspira.

Bruzzone, quien cuenta con varios pedidos de juicio político, sumado al de ayer solicitado por el diputado Jorge Casanovas, como legislador y miembro del Consejo de la Magistratura, fue también denunciado penalmente por la jueza federal María Servini de Cubría, por los delitos de "coacción" y "cohecho", en 1991.