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El grupo de rock Callejeros "no firmó ningún contrato con" el detenido empresario Omar "Chabán, que fue quien organizó el recital en República Cromañón" que hace una semana terminó con la vida de 188 personas que perecieron en un incendio, dijo a DyN el abogado de la banda, Aldo Blardone.

Callejeros inició gestiones para contratar a un abogado penalista que representará a los músicos de la banda por si la Justicia formula cargos en su contra por la masacre, dijo Blardone, que explicó: "Este es un tema demasiado grande y complejo, me supera a mí y a los artistas".

Blardone, un especialista en derecho comercial que fiscaliza las contrataciones de Callejeros, dijo a DyN: "Ya estamos cerrando un acuerdo con un penalista. Por ahora prefiero no dar a conocer su nombre porque todavía no está trabajando para nosotros".

Cuando esta agencia quiso saber si la urgencia por contratar un experto en derecho penal se produjo por alguna convocatoria de la juez María Angélica Crotto, Blardone se excusó: "No puedo hablar de la causa porque está bajo secreto".

"Quién es nuestra contraparte ¿Chabán? ¿Aníbal Ibarra?", se preguntó Blardone, y aseguró que el grupo fue ajeno a la organización del festival que en la noche del 30 de diciembre pasado ofreció Callejeros en Cromañón.

Un incendio presuntamente iniciado por el uso de pirotecnia en el local interrumpió el recital en el tercer tema y miles de personas quedaron atrapadas en una hoguera que arrasó con la vida de 188 víctimas y causó lesiones a cientos de personas.

"Qué decía el contrato respecto de la cantidad de entradas?", quiso saber esta agencia, y el abogado respondió que "no decía nada porque no hubo contrato". Y explicó: "Chabán no firmaba contratos con nadie y esto es posible chequearlo con todas las bandas. Callejeros tampoco alquiló el local, no tuvo nada que ver con la organización. Chabán nos llamó, organizó, y era quien tenía que pagar a los músicos".

Blardone difundió, en las últimas horas, en representación de Callejeros, un comunicado de condolencias a los familiares de las víctimas "de esta tragedia que nos ha tocado sufrir a todos" y manifestó su "apoyo a todos aquellos que todavía luchan por sus vidas".

Uno de los puntos de la investigación de Crotto apunta a establecer si hubo sobreventa de entradas, ya que se calcula que más de 3 mil personas se encontraban en el local de Cromañón la noche de la tragedia, cuando el espacio estaba habilitado para poco más de mil.