Kirchner recibe a parientes de las víctimas

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El presidente Néstor Kirchner respondió ayer con dureza a las críticas por su silencio y ausencia de Buenos Aires tras el incendio de la discoteca que dejó 187 muertos, en su primera aparición pública a seis días de la tragedia que enlutó el Año Nuevo en Argentina. ''Yo no iba a jugar con los restos de hermanos y hermanas que murieron en ese maldito boliche (disco)'', dijo Kirchner al romper el silencio en un acto en la Casa de Gobierno, casi una semana después de la tragedia en la disco República Cromagnon, donde brindaba un recital el grupo de rock Callejeros.

La muerte de una joven de 25 años y de un cabo de la policía, hermano de un músico de Callejeros, elevó ayer a 187 el número de víctimas mortales, de las cuales 34 por ciento (63) eran menores de 18 años, según surge de las listas elaboradas por la Morgue Judicial, difundidas ayer.

En su encendido discurso, el mandatario calificó de ''lamentable'' la postura de ''cierto periodismo amarillo'' que cuestionó su actitud, y advirtió: ``no les tengo miedo; escriban lo que quieran''.

Kirchner recibió la noche del martes a los familiares de las víctimas, pocas horas después de verse obligado a suspender sus vacaciones en el sur del país, ante las críticas de los deudos, de la prensa local y de la extranjera por su silencio y ausencia en Buenos Aires.

''No tengo que venir (a Buenos Aires) a hacer un show mediático ante las cámaras. Estamos cansados de los que lloran hoy y se ríen mañana'', dijo en el acto en la Casa de Gobierno y aseguró que ''no dejé de trabajar ni un segundo'' en el hecho.

Los 63 menores que fallecieron en la tragedia eran parte de los 2,000 asistentes al recital en República Cromagnon, pese a que el ingreso de personas de hasta 18 años está prohibido, una de las nueve normas que infrigieron los dueños del local.

El dueño del local, el empresario Omar Chabán, también violó la disposición sobre la capacidad permitida --de 1,037 espectadores-- para ese salón, casi el doble de los que había la luctuosa madrugada del viernes, señaló la prensa.
En la tragedia murieron nueve niños de entre 6 y 12 años.

En el local se había improvisado una guardería en el baño de mujeres, donde muchos padres dejaron a sus hijos pequeños mientras presenciaban el concierto.

El incendio se produjo por una bengala disparada al techo del local, al parecer lanzada por un menor subido a los hombros del padre, la que alcanzó materiales altamente inflamables y convirtió en una trampa mortal al recinto, cuya salida de emergencia estaba cerrada con candado.

Las autoridades sanitarias de la capital argentina (SAME) indicaron en el último reporte sobre heridos que en los hospitales permanecen 249 personas internadas, 129 de ellas en cuidados intensivos.

Los familiares ratificaron que hoy realizarán una nueva protesta para reclamar por justicia pero advirtieron que la interrumpirán ante el primer indicio de incidentes, como los ocurridos el lunes ante la alcaldía.

La jueza del caso, María Angélica Crotto, continuaba ayer investigando las responsabilidades en la causa calificada de ''estrago culposo seguido de muerte'', que tiene una pena de prisión de un mes a cinco años.

Chabán se negó a declarar el martes durante su primera comparecencia ante la jueza, que le confirmó el arresto.

Marcelo Parrilli, abogado de organizaciones de derechos humanos, pidió ayer a la justicia que investigue una posible vinculación entre el alcalde y Chabán, en tanto ya presentó una denuncia contra el funcionario por los delitos de homicidio y lesiones.

El cuestionado alcalde capitalino, Aníbal Ibarra, reiteró que atraviesa ''el peor momento'' de su gestión y dijo designará a un nuevo secretario de Seguridad comunal.