La comunidad greco ortodoxa de Estambul celebró ayer por la noche el retorno de las reliquias de dos santos robadas en la IV Cruzada y devueltas por el Papa Juan Pablo II al Patriarca de Constatinopla Bartolome I.

Cientos de fieles se congregaron en la catedral Saint Georges para asistir al retorno de los restos de San Gregorio Nacianceno y San Juan Crisóstomo, quienes vivieron en el siglo IV en Capadocia y en Antioquia, en la actual Turquía.

Tras recordar a sus fieles que "durante 800 años estas reliquias estuvieron en el exilio", el Patriarca Bartolomé agradeció al Papa Juan Pablo II por su "generosa decisión" de devolverlas.

"Este gesto diferencia sus actos de los de sus predecesores en los ultimos 8 siglos que aceptaron los tesoros espirituales y materiales que fueron sacados de nuestra ciudad y nuestra Iglesia", dijo.

 Bartolomeo I recibió este sábado en el Vaticano las reliquias en una ceremonia en la cual Juan Pablo II tendió puentes para la reconciliación entre las Iglesias Católica y Ortodoxos, separadas desde el cisma de 1054.

 En una carta que entregó a Bartolomé, el Papa dijo esperar que "la devolución de estas reliquias a Constantinopla pueda ser una ocasión bendita para purificar nuestras memorias heridas y para reforzar nuestro camino de reconciliación".