Según informó Celia Martínez, representante de los trabajadores, la jueza Balerini dictaminó la quiebra y expresó la esperanza de los obreros por que "la Legislatura trate el jueves sobre tablas el proyecto de expropiación".

La quiebra de Brukman era una de las condiciones legales que imponía la Legislatura para tratar el proyecto sobre expropiación y entrega de la empresa a los trabajadores.

El conflicto de Brukman se desató en diciembre de 2001 cuando los empresarios se retiraron de la firma y ésta fue ocupada por sus trabajadores, quienes se ocuparon de mantener la cadena de producción durante un año y medio.

En varias oportunidades, los empresarios intentaron recuperar las instalaciones e incluso llevaron personal para poner en marcha la producción, medida que fue resistida por quienes ocupaban el lugar.

Los trabajadores fueron finalmente desalojados por efectivos policiales y a principios de abril de este año sufrieron una fuerte represión cuando intentaron reingresar a la planta.

Tras el desalojo, se montó un campamento en las cercanías de la empresa, custodiada por fuerzas de seguridad, y se realizaron manifestaciones a la Legislatura para reclamar la expropiación.

En ese sentido, Marcelo Ramal, secretario del legislador del Partido Obrero, Jorge Altamira, explicó que "habrá un intento el miércoles para que la Comisión de Presupuesto trate el tema para que en la sesión del jueves se debata sobre tablas".

Agregó que el hecho de que "se haya dictaminado la quiebra es un gran paso adelante, pero esto no quiere decir que inmediatamente se vaya a la expropiación".

"Seguramente habrá un debate y no descartamos que puedan surgir nuevos obstáculos; pero vamos a insistir con la presión de los trabajadores para que haya una resolución favorable", finalizó.